Saludos Socialistas

El rincón del inconforme

martes, 25 de mayo de 2010

La clase obrera y los valores del mercado

El filósofo de la historia, Keith Jenkins, retrata en unas pocas pinceladas el inicio del declive de la clase obrera en su obra: "Repensar la Historia". Los viejos valores que dieron sustento al orden social del Antiguo Régimen, que configuraban el derecho natural de las cosas y el poder de la nobleza, son bien conocidos. Los designios divinos "obligaban" a los reyes a perpetuar su poder, la sangre, la alcurnia de pertenecer a una estirpe, eran condiciones que posicionaban a la nobleza en su lugar sobre todos los demás. Aquellos valores fueron sometidos a una revolución, siendo, no sé si sustituidos o al menos solapados de manera progresiva en el proceso consolidación de la economía de mercado durante el S.XVIII, mediante la presión de una burguesía incipiente que demandaba su lugar en el escalafón de poder. A partir de ahora, la sangre ya no sería condición indispensable, sino que los seres humanos responderían al concepto de "utilidad". Los hombres debían constituirse a sí mismos. Por lo tanto, aquellos que estaban ociosos, que vivían en el letargo del que lo tiene todo sin necesidad de hacer nada, la nobleza, perdía sus viejas justificaciones en favor del valor que encarnaba el concepto de trabajo. El esfuerzo por crecer, por desarrollarse acabó materializandose en la propiedad. Paul Lafargue ya habla de ello en su tratado sobre la pereza, el burgués expresa su éxito basándose en la propiedad, su realización personal crecía con la acumulación de capital. Pero aquella burguesía que luchó por su lugar en la sociedad, combativa con los privilegios de cuna, con la religión y el orden establecido, acabó por convertirse en una nueva élite económica. Aquel fenómeno de acomodamiento, los palacios, las fiestas, los lujos que les hacían sumirse en la autocomplacencia y según las teorías marxistas la adquisición de mano de obra por salario, destruyeron su propia justificación. Será ahora coincidiendo con este final del desarrollo burgués, cuando llegara el turno de la clase obrera. ¿Y en qué basaría su moral este grupo social de trabajadores que no tenían acceso a la propiedad? Siendo pobres, sin embargo no estaban "ociosos", no caían en la deslegitamación que ahora poseía ya no solo la nobleza sino también la burguesía. Karl Marx y Friedrich Engels, encontrarían esa justificación moral. El marxismo va representar la máxima expresión de esta busqueda de valores, representa la justificación teórica de la igualdad y la solidaridad. Como bien dice Jenkins, ¿Sí la propiedad fue el cáncer de este sistema, por qué no renunciar a ella? El mundo entero sufre hoy los problemas de la falta de acceso a la propiedad y no sólo entendida ésta como posesión, sino también como riqueza. Pero esto no es sino una causa-efecto más de los problemas que encarna el sistema capitalista. Aún así, este modo de producción por el que se acabó con millones de vidas en los campos de Vietnam, Corea o las selvas africanas salió victorioso ante el desastre del "socialismo real" soviético y la división de la lucha obrera. El capitalismo que acaba con la izquierda, es el mismo que acaba con Keynes y encumbra a Milton Friedman y la Escuela de Chicago. El mismo que se constituye con el tétrico pseudónimo de Neoliberalismo. Será a partir del 73, de la crisis que sacudió occidente, cuando comiencen a implementarse estas políticas, sin embargo caeríamos en un error si no buscásemos su origen en espectacular capacidad de crecimiento que va a surgir de la destrucción producida por la II Guerra Mundial. Es en estas décadas de los 50 y los 60 cuando van a surgir las autojustificaciones morales de este sistema. De la misma forma que hicieron los burgueses o la clase obrera, ahora es el turno de los mercados. Estos se justifican mediante el miedo y la libertad. Parece contradictorio sin embargo si nos remitimos a las evidencias resultará ser de hecho algo muy cercano a todos. En primer lugar el miedo es impuesto desde la dictadura de la economía, que se manifiesta en el miedo a reivindicar, a perder el trabajo, a no poder afrontar la hipoteca, el colegio de los hijos. En definitiva, el miedo a perderlo todo. Por otro lado se ha educado a la sociedad para creer que este sistema es el único capaz de permitir la absoluta libertad del ser humano. Pero la libertad no consiste sólo en poder ver un canal de televisión u otro, en votar a derechas, izquierdas o centros, o porque no, tener dos vehículos. Sino que implica cuestiones como acceso a la vivienda, a la educación o la sanidad. Si nos situamos en España para clarificarlo todo un poco más y cotejamos esto, podremos ver como cada día las viviendas son más caras, las bajadas son ridículas en comparación al coste, y la educación o la sanidad cada día están más privatizadas, véanse el Plan Bolonia y o Esperanza Aguirre. Estos mecanismos de control impuestos verticalmente pueden verse materializados por ejemplo en el mundo laboral. El trabajo estable se produce a cuenta gotas, de manera que este pasa a ser considerado un bien preciado. Así se controlan los beneficios obreros, se impide la movilidad entre labores y por lo tanto se insta a la clase obrera a mantener su docilidad. Se impone una "paz social", basada en la beneficencia. El vocablo empresa, mantiene su significante, pero la "ideología de mercado" ha modificado su significado. Ahora este concepto, empresa, no responde a la idea de una iniciativa privada en busca de beneficios, sino que es considerado como un elemento principalmente benefactor. ¿Alguien se ha planteado alguna vez, que existe la posibilidad de una empresa pública racional y productiva? Y ante todo esto, ¿por qué no hace nada esa clase obrera? ¿existe? Desde mi punto de vista, sigue existiendo aunque podría decir que se encuentra diluida. Diluida en un mar de empleos precarios, sectores y servicios. El marxismo desarrolló un modelo teoríco para alcanzar el socialismo basado en unas formas de producción diferentes, ya no hay grandes fábricas, ni mítines en la hora del almuerzo. Aquella clase que no tenía nada, consiguió un estado de bienestar, que ahora pierde día a día. La izquierda deberá dar salida a esta crisis no sólo de conciencia, sino de "método".


Pablo Iglesias Ordóñez
Coordinador Gral. IS-PSOE Extremadura

viernes, 21 de mayo de 2010

Ataque a los derechos estudiantiles en Puerto Rico

Fuerzas de choque de la policía toman la Universidad
El Gobierno de Puerto Rico prepara una violenta agresión contra estudiantes en huelga



Los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, apoyados por sus profesores y el personal no docente llevan 22 días de huelga contra la administración de la Universidad de Puerto Rico, administrada por el Gobierno de Luis Fortuño y Marco Rodríguez Emma.

Las razones de la huelga son:

1) la eliminación de las exenciones de matrículas para atletas, artistas, actores y músicos, entre otros grupos considerados como de alto rendimiento académico.

2) La negativa de la Universidad de PR, universidad del Estado, a abrir sus libros de contabilidad.

3) La posibilidad de privatización de los recintos universitarios que pertenecen al pueblo.

4) El mal manejo del déficit fiscal de 200 millones de dólares y el despilfarro del presupuesto de la Universidad y

5) La politización de los procesos universitarios, así como la coartación de la participación estudiantil en los procesos de toma de decisiones de la Universidad.

El pasado 13 de mayo, los estudiantes por mayoría abrumadora ratificaron su derecho a la huelga y, al día siguiente, el Gobierno de Puerto Rico amaneció con tropas de la fuerza de choque de la Policía en todos los portones de la Universidad, cercando a los más de 300 estudiantes que están en el interior del recinto tras las barricadas.

Les privaron de comunicación, agua, luz y alimentos. El padre de uno de los estudiantes ha sido golpeado y arrestado. El desalojo violento de los estudiantes huelguistas es inminente.

Se esperan incidentes violentos a lo largo de los próximos días. Urgimos a toda la comunidad internacional a que esté atenta a estos sucesos y ayude con su difusión a todos los medios necesarios, diplomáticos, de derechos humanos y de prensa para que intervengan denunciando este atropello del Gobierno dictatorial de los anexionistas Luis Fortuño y Marcos Rodríguez Emma.

Se advierte a TODA LA COMUNIDAD INTERNACIONAL de que esté al tanto de estos hechos que se llevan a cabo en la capital de Puerto Rico, hoy colonia de los Estados Unidos.

Roberto Ramos-Perea es dramaturgo puertorriqueño vinculado al mundo universitario.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR

sábado, 15 de mayo de 2010

Socialismo resistente

Antes de nada, comunicar que no escribo esto como coodinador de IS, ni en nombre de nada institucional y que merezca un grado de protocolo y formas. Lo escribo en mi nombre, Pablo Iglesias Ordóñez, impulsivo y cabreado, como mandan las circunstancias. Disculpen si alguien se siente ofendido.

Siento hacerles perder el tiempo con estas palabras. Pero me gusta escribir, y lo mejor de esto es, que lo escrito es más fácil de ignorar que lo hablado, por lo que será sencillo, si no quieren malgastar su tiempo, en leer las divagaciones de un jovenzuelo que no sabe nada de la vida, que todavía no se ha enfrentado a las hipotecas y los préstamos, a los hijos y los patrones. Yo soy un chaval normal, de los de andar por casa, con mis inquietudes y todo eso. De infantería como dirían algunos. Estudio lo que puedo, leo de vez en cuando y me gusta escaparme a mi pueblo, Hernán-Pérez, donde he aprendido a disfrutar del campo, de los amigos, la familia y el bar. Vamos, como todo el mundo. Llevo 11 años estudiando en Salamanca, los 5 últimos licenciándome en Historia. Tiene bemoles la cosa, del montón y encima de letras. Pero algún día espero volver mi tierra con mi título debajo del brazo para enseñárselo a mi madre y mis abuelos, allí lo colgaré en una pared, donde cogerá polvo y cuando sea "viejito" lo veré con nostalgia mientras me siento a la lumbre. Qué bonito. Pero bueno, todo esto no es más que una presentación, para que no me confundan con otro ante lo que tengo que decir.
El caso es, que además de considerarme un mortal más, un paria de la clase obrera como todo hijo de vecino, tengo la osadía de considerarme socialista y para más inri, militante de Izquierda Socialista y por lo tanto del PSOE. Pero desde hace tiempo, hay algo que me corroe por dentro, ustedes tal vez me comprendan o ignoren totalmente el asunto. Voy a exponérselo, a ver si me pueden ayudar.Tras años de pensar, de meditar y considerarlo seriamente he llegado a la conclusión de que la gente se muere. Eso es lo que me corroe. No se si ustedes se han parado a pensarlo, yo tras 22 años de vida es algo que creo que tengo claro. A veces he estado en velatorios, y me he encargado de cerciorarme de que las cajas están llenas, no es un burla macabra, hay gente que llora, que lleva flores, que sufre. Por eso, me he dado cuenta de la fugacidad de la vida, supongo que en el lecho de muerte, uno piensa, "zás, parece que era ayer cuando correteaba por mi pueblo con una pelota debajo del brazo, y ahora...mira, en pleno paso al más allá, la luz al final del túnel y tal". Por eso, cuando escucho a los líderes políticos socialistas, hablar de paciencia, de pequeñas reformas, de que la cosa mejorará, pienso, no ya en nuestras personas mayores o en los trabajadores explotados en Taiwan por la Sony, Pioneer, Reebok, etc, etc, en los etíopes a los que se les envía grano modificado genéticamente para que no pueda ser cultivado, como bien me contaba mi amigo Roberto Cilleros o en los licenciados que contratan con salario de grado medio aquí al lado. No, no pienso ahora en ellos, sino que pienso en mí y en mis compañeros de generación, en todos aquellos que han nacido a partir por ejemplo, del año 1985. Aunque podría alargarlo algunos años más y darle más antiguedad a la selección. Por eso, me doy cuenta de que la vida se vive una vez, después se va y Santas Pascuas, si te he visto no me acuerdo. Tal vez soy un poco egoista, pero con toda mi reflexión sobre la fugacidad de la vida, que cada día que pasa no vuelve y que los años pasan volando, me niego a andarme con chiquitas y me declaro en rebeldía ante las prácticas políticas enarboladas por nuestros políticos, por Mss. Merkel y la gentuza del FMI, Banco Mundial y Wall Street, a lo que no les importa una mierda, perdonenme el vocabulario, si la gente nace, vive y muere explotada, mientras ellos, a los que imagino con chistera, smoking, panza y puro, se revuelcan en sus piscinas mientras discuten importantes opas y compras de acciones de empresas pantalla con las que poder enriquecerse aún más a costa del pueblo resignado y encerrado en un fumadero de opio con el Gran Hermano, la mierda de los Supervivientes y los payaso-progres y animales del corazón de mañana, tarde y noche, da igual a que hora veas la tele. Como siempre, el pueblo aguanta el tirón, muriendo las generaciones poco a poco, esperando, según dice moseñor Varela y SS-Ratzinger a que allí arriba la cosa esté mejor. Por si acaso, por si no hay nada prefiero que las cosas mejoren abajo, que para instaurar el Socialismo en el Cielo con San Pedro presidiendo el Soviet Supremo y los angelitos negando la existencia de Dios, ya habrá tiempo. Todo esto parecen topicos de la vieja escuela, pero amigos, es lo que hay y quien no lo vea, o esta ciego o es tonto, o mejor aún, lo sabe, pero se engaña o peor aún, se dedica a engañar al personal escudándose en sus propios intereses, dignificando aún más la lucha de clases, eso si. Seremos socialistas pero nunca pesimistas. Por lo tanto, a partir de ahora, constituyo mi propia guerrilla pacífica, al menos por un tiempo, hasta que como en Grecia, alguien lance la primera piedra y lluevan los palos en nombre del orden y la paz social, de la que sólo se benefician algunos, normalmente los que he señalado antes, del smoking y la chistera. Esa guerrilla es el Frente de Liberación de los Jóvenes de España. FLJE. No está mal el título.

¿Cuales son nuestras demandas?

Nuestra primera demanda es; El derecho a la vivienda. Nuestros padres pudieron comprar un piso y la constitución cumplió con ellos en cuanto a derecho a una vivienda digna, cierto es que la pagaron de su bolsillo, pero a precios semirazonables. Ante el hecho de que nosotros tenemos que pagar los BMW de los constructores y los Jacuzzis de sus queridas, sumando al monto las vacaciones en Punta Cana de los promotores así como los liftings de sus respectivas y después además tenemos que añadir unos 100 mil euros más para los ladrillos, tejas y todo lo que lleva una casa, nos declaramos en rebeldía.

Nuestra segunda demanda es; El derecho a la educación. Nuestro padres pudieron estudiar en una universidad pública, también es cierto que sin tantos ordenadores, redes wifi, programas de estudio europeos y pizarras digitales. Pero al fin y al cabo pública. Ante los ataques que hemos sufrido por parte de las grandes empresas; Nestlé, Repsol, Endesa o Banco Santander, expresados en el Proceso de Bolonia, buscando la privatización que aún tienen la osadía de negar, considerándonos imbéciles tras el claro ejemplo de la Universidad de Aveiro, convertida ahora en Fundación y dirigida por un empresario. Ante el ataque de la hija del Señor Botín, doña Patricia Botín, sheriff de Banesto, reflejado en su informe del nuevo "Plan de Gobernanza", auspiciado por el señor Bricall, ya veterano en estas lides. Nos declaramos en rebeldía.

Nuestra tercera demanda es; El derecho a la sanidad. Nuestros padres disfrutaron de una sanidad peor, fruto del menor desarrollo tanto de la medicina, como de la economía. Cierto. Nosotros, asistimos en comunidades como Madrid, al descenso de más de 2000 trabajadores de la sanidad, fruto de la privatización salvaje de la señora Aguirre. Ante este ataque a los beneficios sanitarios obtenidos por las luchas obreras durante más de un siglo y medio, ante esta desfachatez. Nos declaramos en rebeldía.

Nuestra cuarta demanda es; El derecho a la cultura. Nuestros padres sólo tenían un video y un equipo con tocadiscos, nosotros tenemos dvd's, internet, portátiles y mp4s. Pero los casettes en los que grababan leño y AC/DC no beneficiaban a un lobby llamado SGAE. Por lo tanto como somos nosotros los que tendremos que pagar el canon durante más años por la propia ley natural que nos obliga a permanecer aquí más años que nuestros progenitores. Nos declaramos en rebeldía.

Nuestra quinta demanda es; El derecho al trabajo. Nuestros padres pudieron llegar a un trabajo medianamente digno, remunerado al menos. Nosotros tenemos que aguantar las "prácticas" sin sueldo, en las que generamos beneficios empresariales, plusvalías del 100%. Al finalizar las carreras encontramos plantillas universitarias congeladas, catedráticos que no quieren dirigir tesis debido tal vez a que ganando 3000 euros al mes y sin ningún tipo de control, aquí se trabaja lo justo. Por otro lado como algunos empresarios se niegan a incluir en la nómina los pluses por formación y consiguen profesionales a precio de costo, riéndose de lo duro que es estudiar toda una vida para conseguir un sueldo tercermundista o la congelación de las plantillas univesitarias, ante la negativa de los gobiernos a aumentar el porcentaje de PIB destinado a educación, mientras que la presencia de tropas españolas en Afganistán cuesta a las arcas del estado más de 8000 millones de euros, impidiendo el acceso de grandes estudiantes a becas doctorales. Nos declaramos en Rebeldía.

Por lo tanto, ante este avance brutal del Capitalismo, canibal, destructor y absurdo, nos declaramos en Rebeldía, al menos, yo y mi conciencia.