Saludos Socialistas

El rincón del inconforme

lunes, 27 de diciembre de 2010

Cajas: ¿El fin de la Obra Social?

Las Cajas de Ahorro se encuentran inmersas en un ciclón de reformas que ya afecta a más de 30 entidades. El balance que arroja por ahora podría ser definido por los vocablos: recorte y ajuste. Pero esta reestructuración, que en Extremadura parece haber pasado desapercibida y que sin duda no ha sido comprendida, puede generar un grave problema en el marco de la Obra Social y su labor tanto de cohesión ciudadana como de agente para el desarrollo rural.

Para ilustrar esta cuestión y atendiendo a criterios académicos como los expuestos en Universia Business Review por autores de la Universidad de Valladolid, en un artículo denominado ´La obra social de las cajas de ahorro: un análisis exploratorio´, podemos observar como la división clásica del tipo de inversión de la Obra Social ya denota sus líneas de acción y es esclarecedor a la hora de comprender la importancia de las Cajas para lo anteriormente referido.

Cultura y Tiempo Libre, Asistencia Social y Sanitaria, Educación e Investigación y Patrimonio Histórico, Artístico y Natural, serían las cuatro grandes líneas de inversión. Si nos referimos a inversión concreta en busca de porcentajes particulares para intentar comprender las repercusiones que tendrán estas reformas a nivel social, datos académicos afirman que, en concreto, la cultura y la asistencia social representan su principal objetivo, ya que supera el 60% de la inversión. Existe por lo tanto un vínculo directo con la sociedad. Concretando aún más, alrededor de un 30% ha estado destinado a facilitar servicios a los más desfavorecidos. La coyuntura actual de persecución del déficit público, demanda más que nunca los beneficios de la obra social. Que incluso parece ser el último de los grandes poderes "filantrópicos", habiendo aportado en los últimos años alrededor de 2.000 millones de euros a este fin.

Refiriéndonos en concreto a nuestra región, según datos de Caja de Extremadura, la inversión total del ejercicio 2009 superó los 18 millones de euros, centrándose la inversión con un 52% del total en asistencia social y sanitaria, contabilizándose el número de beneficiarios en este grupo en más de 87.000 y siendo la cifra reflejada del número total de beneficiarios de la Obra Social de esta entidad en más de medio millón de personas durante este ejercicio. Si citamos el ejemplo de Caja Badajoz, esta vez hablando de obras concretas, podríamos citar la Residencia de Alzheimer de Montijo o el ya veterano Hogar de Nazaret en Badajoz, además de multitud de inversiones en el área cultural y en el área educativa.

El espíritu de estas entidades, que acabado el año fiscal dividen sus beneficios en tres grandes partes: reservas bancarias, impuestos y Obra Social, descartando hasta ahora el reparto de dividendos, permitía que se mantuviese la tarea filantrópica como principal eje de su existencia. No obstante a raíz del fenómeno de bancarización impuesto por las medidas de ajuste, que permitirá la entrada de accionistas privados, se iniciará un proceso de recortes en la inversión social que según precedentes inherentes al propio sistema subordinará los intereses sociales a los rendimientos y justa retribución a los accionistas. Situando de nuevo el objetivo en Extremadura, el lector debe reflexionar sobre cómo afectará al volumen de Obra Social y al sector económico regional, la integración de Caja de Extremadura y Caja Badajoz en sendos SIP. ¿Condicionará el total de inversión en nuestra región? Posiblemente se verá reducida de forma progresiva, adaptándose a la radicalización de los paradigmas económicos que buscan un mayor grado de competitividad. Asistimos por lo tanto a una ejecución magistral de las doctrinas monetaristas: tras el descontrol un duro ajuste, años de penurias y de nuevo un crecimiento desmesurado hasta la siguiente depresión del ciclo económico (7-10 años). Sin embargo en la próxima el panorama será diferente: la Obra Social más flaca, el Estado más débil, los mercados más fuertes y si esto continúa, el plato fuerte: sin convenio colectivo. Ya me dirán ustedes: en la cuerda floja.

Por último y acudiendo de nuevo a los datos oficiales de las cajas extremeñas, entre el periodo que va desde el año 1996 al 2009, la inversión global en Obra Social ha sido de alrededor de 300 millones de euros, 50.000 millones de pesetas que han ido destinados directamente a las personas, en busca de mayores cotas de bienestar social. Sin embargo, los extremeños seguimos callados ante la previsible disminución de esta inversión, que pondría en grave peligro nuestro modelo de desarrollo rural. Para nuestra esperanza quedan los catalanes y los vascos que mediante su confianza han conseguido mantener algunas entidades de carácter regional y continuarán viéndose beneficiados por las posibilidades que genera tener en la comunidad una caja de ahorros y su apuesta por lo social.


lunes, 22 de noviembre de 2010

La solución no es irse, la solución es luchar

A raíz de la creación de la Plataforma Militantes Socialistas por un Sáhara Libre, impulsada por diferentes coordinadoras de Izquierda Socialista y extendida a toda la militancia del PSOE y compuesta por miembros del Partido, que han ejercido sus derechos democráticos recogidos dentro del Reglamento de Afiliados y Afiliadas; Cap.II. Art.28.E, que dice:

Son derechos de los/as militantes; [...]El derecho a realizar manifestaciones públicas, juicios de valor y expresión

de opiniones, de forma libre, leal y responsablemente con los límites del

respeto a la dignidad de las personas, así como a las resoluciones y

acuerdos democráticamente adoptados por los órganos del Partido, en el

marco de sus competencias estatutarias [...]

Ha saltado a la prensa la iniciativa minoritaria planteada por algunas otras plataformas en Internet, que insta a los afiliados al PSOE a que abandonen sus filas debido a las actitudes que este está manteniendo de cara a la problemática del Sáhara. Muestro aquí mi total discrepancia con esta iniciativa. El Partido Socialista Obrero Español, está compuesto por más de 40o mil afiliados que han apostado por un proyecto político que viene construyéndose desde hace más de 100 años. Yo no culpo a esos militantes de las actuaciones del Partido, que por otro lado, se encuentra gobernando un Estado con 46 millones de habitantes, que demandan estabilidad a nivel social, económico y político y en este juego democrático en el que estamos inmersos se rige por mecanismos de tira y afloja, condicionados de manera decisiva por los mercados y las instituciones europeas controladas actualmente por la derecha alemana y francesa además por supuesto de los sempiternos mercados, culpables de la progresiva caída de los valores democraticos; LOS ESTADOS LOS ELIGEN LAS PERSONAS, ¿QUIÉN ELIGE A LOS MERCADOS? Por todo esto, no puedo culpar a la militancia, plagada de mileuristas que resisten estoicos como viejos soldados de infantería, los envites del capital, malvendiendo su fuerza de trabajo por un salario que no hace sino sumergirlos en la docilidad ante el miedo a perder su sustento. Y siempre como el banderillero de la plaza, que no oficia con protagonismo pero se le pone la cara colorada cuando le recuerdan que el torero no faena con clase. ¿A quién culpo? A nadie. Lo único que nos acuso es de tolerar. De tolerar quienes con nuestra parsimonia permitimos que poco a poco fuésemos perdiendo de nuestra base social a la clase trabajadora, a quienes toleraron que al final la OTAN fuera una realidad, a quienes iniciamos la privatización del sector público, a quienes nos sumergimos en una burbuja inmobiliaria, fomentando la cultura del pelotazo, tan añeja en este país, a quienes no luchamos por un restablecimiento de la República, abogando por un Estado heredero del Franquismo, a quienes insistimos a nuestro hijos por la educación universitaria sí o sí, sin tener en cuenta lo que eso acarrearía y lo que es peor, desprestigiando el oficio manual, principal baluarte de la ideología socialista y verdadero motor de nuestro mundo. Nos culpo a todos porque en virtud de los fácil, de lo conveniente en aquel momento, de la necesidad de adaptación a los nuevos modelos, a las democracias liberales y la economía de Mercado, tolerando con nuestra pasividad a Francis Fukuyama, siguiendo su grito que predicaba la defunción de la Historia en Berlin aquel frío noviembre del 89, permitimos que pragmatismo y la injusticia rompiera nuestra identidad quebrando nuestro programa de máximos. Nosotros toleramos todo esto. Pero eso no es razón para abandonar el Partido, para desvincularnos de un proyecto que sin duda acabará desembocando en el Socialismo. La vida sigue tras nosotros y somos responsables de dejar a los futuros socialistas un Partido democrático, socialista y comprometido con los valores del ser humano por encima de todo. ¿He de dejar el Partido por la actuación con el problema saharaui? No, no he de dejarlo porque el coche se arregla en el motor, no desde fuera criticando qué mal actúa el prójimo. He de renunciar al trabajo que han hecho muchos antes que yo, dedicarme a la vida sencilla sin los sobresaltos y horas de sueño de roba todo esto, he de renegar del desarrollo extremeño en el que el Partido ha tenido un papel fundamental o de la consecución de amplias mejoras sociales, eso sería lo fácil y el Socialismo no lo es. Decía El Socialista hace unos meses, que contra la situación actual, contra el descrédito, lo mejor es la militancia, militancia pura y dura decían, quede dicho que ese debe ser nuestro plan. Somos los militantes quienes sostenemos y dotamos a este Partido de coherencia y voluntad, para seguir haciéndolo hemos de retornar a los barrios, a las fábricas y puestos de trabajo junto con los sindicatos de clase, hemos de volver a las calles, a la movilización social, que nadie se engañe, cuando la militancia se pone en marcha, cuando se inicia una revolución sin tiros, con lentitud pero firmeza, dos pasos adelante, uno atrás que decía el camarada Marcelino, teniendo por destino mayores cotas de democracia, de derechos y libertades, en busca del Socialismo, nadie puede pararnos. Porque nos protege algo que nuestros adversarios nunca tendrán, la moral intachable del que ha hecho de la búsqueda de la justicia su misión.

Definitivamente no, no me rindo, trataré de cambiar lo que pueda desde dentro y espero que todos ustedes sean mis compañeros.

Pablo Iglesias Ordóñez

Coordinador IS-PSOE Extremadura

miércoles, 20 de octubre de 2010

Tiempos difíciles para la Socialdemocracia

Durante los últimos meses, fruto de las medidas de ajuste del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la línea oficialista del PSOE, que rompen con el programa social de la primera legislatura y propician la adhesión a la deriva ultraliberal que se está ejecutando en Europa. Se está presenciando en toda España un movimiento de asociacionismo y crítica al sistema económico. Estas críticas, encabezadas por grandes académicos como Vicenç Navarro o Marcos Roitman y por movimientos de amplio recorrido como los altermundialistas ATTACC, parecen estar gestando una alternativa clara, que pasa en primer lugar por el rechazo firme al sistema económico capitalista. Pero este movimiento, que se amplifica con el desarrollo de la crisis económica del sistema financiero, no es más que otra letra en el abecedario de la crítica social hacia la pérdida progresiva de derechos sociales entre los que podríamos citar; el derecho a la intimidad, con la instalación masiva de cámaras de video vigilancia en las vías públicas, el derecho a la vivienda; con el aumento indiscriminado de los precios de los pisos o el derecho al trabajo; acordándonos no sólo de las grandes masas de parados actuales, sino de los que se generarán año a año en los hornos universitarios de toda España. Siguiendo esta línea podríamos hablar de más concesiones públicas al capital privado, como en materia de Educación, véase el Proceso de Bolonia, con aplicación a coste cero o en Sanidad; con el ejemplo ilustrativo de la Comunidad de Madrid, que se encuentra inmersa en fuertes procesos de privatización. Sin duda, se podría dedicar un artículo completo a las concesiones no de beneficios sino de necesidades sociales a las grandes rentas.


Volviendo a la crítica social que está surgiendo, podemos afirmar que esta también se respira dentro de las filas socialistas y ya se ha reflejado en la demanda de primarias y especialmente dentro del PSM, que reafirma su postura eligiendo a Tomás Gómez y rompiendo con la línea oficialista, abriendo campo a la militancia de base. Por supuesto, Extremadura no es una excepción. La prensa regional, durante estos últimos días a recogido noticias que muestran cierto inconformismo entre las bases socialistas, unas de carácter directo, como la baja de militancia de Mercedes Amado, Jefa del Gabinete de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura y por supuesto, con la creación del partido político Iniciativa Socialista, conformado en gran parte por antiguos miembros del PSOE extremeño, que buscan, según sus propias palabras formar una "cooperativa política" más enraizada en la ideología de izquierdas. Por si fuera poco, esta semana se inaugura una brecha histórica en el PP y el PSOE, según fuentes del diario Público, Zapatero sería el líder peor valorado y 13,4 puntos separan a unos de otros en las intenciones de voto. La derecha saldrá reforzada de una crisis generada por las teorías económicas que defienden. Es una situación difícil. Si pretendemos hallar los porqués de toda esta marea de alternativas y movimientos sociales, sería prudente pensar que son consecuencia inevitable de tres puntos fundamentales. La desvinculación con la sociedad, el cambio ideológico y las actitudes del Partido, que se ha ido alejando de su militancia. La desvinculación con la sociedad, es generalizada entre la clase política, que a menudo se ha servido de las herramientas que proporciona el cargo para el ascenso social. Existe una clara desvinculación entre el pueblo y los políticos. Pero sería un error considerar que esto se refiera simplemente a cuestiones de diferencia salarial, deberíamos centrarnos en cuestiones como la consecución de objetivos y la productividad de su trabajo. Si enlazamos esta perspectiva con el segundo punto citado, el cambio ideológico, observaremos mejor la situación. La socialdemocracia, inexistente, sería mejor hablar de socialiberalismo o incluso Tercera Vía, no ha servido como aglutinadora de los objetivos de la clase trabajadora, muy fragmentada en Extremadura debido a los sectores productivos dominantes en la región; servicios y agricultura, tradicionalmente poco organizados sindicalmente. Por lo tanto esa base social de votantes, representados hoy en nuestra sociedad extremeña por los viejos militantes, padres y abuelos de la dictadura, se rompe. Ya no existe vínculo entre la población joven y el partido o el sindicato. Tal vez deberíamos achacar esto a los años de dejadez subvencionada por el crecimiento económico incesante en el caso nacional y de dinero europeo en Extremadura. Ya no existen las escuelas de formación popular, las agrupaciones no publican boletines informativos en los que den a conocer qué se está haciendo en los ayuntamientos, se genera desprestigio que no se combate. No hay por tanto conexión entre política y sociedad. Esto resulta al menos incoherente, si repasamos teóricamente los postulados del socialismo, dirigidos al menos a promover una participación activa de los ciudadanos en política, de hecho destinados a obtener el control total mediante la democracia directa, no representativa.


El último punto en cuestión, se refería a las actitudes del partido. Pero es un error, acusar a un ente abstracto de algo que no es sino expresión de las acciones de sus integrantes. Desde hace tiempo se escuchan críticas hacia lo que se ha denominado como una elitización de la clase política socialista en Extremadura. Esto puede convertirse en caciquismo sino se toman las medidas necesarias. El proyecto social extremeño, estudiado en ciertos ámbitos académicos casi como paradigma ante los éxitos obtenidos durante las últimas tres décadas de gobierno de izquierdas, puede hundirse sin mediación sino se pone en marcha un programa de acción, que acabe con estas carencias. La democratización interna y el retorno a las bases, son la salida a nuestra propia porción de crisis. La Conferencia Política celebrada el pasado mes de septiembre en Mérida es el primer paso hacia el futuro.

Pablo Iglesias Ordóñez

martes, 14 de septiembre de 2010

¿Donde están los artistas?



¿Donde están los Victor Manuel, los Joan Manuel Serrat, las Ana Belenes, los Miguel Bosé o Maria Barrancos? ¿Donde están? Allá por 2008, se montaba una plataforma de apoyo a Zapatero, un núcleo de importantes artistas y miembros de la intelectualidad española alzaban sus falanges y emulaban la ceja del presidente. Era 2008, la crisis aún no arreciaba. Sin embargo hoy en día esto ha cambiado, aquellas exaltaciones de la "Nueva Vía", la corriente creada por Blanco y ZP, cara al 37 Congreso Federal, a las políticas socioliberales, de crecimiento desmedido, de gigantes con pies de barro, llamados Leman Brothers o Construcción, parecen no despertar tantas simpatías en el mundo del espectáculo, el mundo de esos rojillos y comunistas renegados a la sombra de la chequera, la SGAE y las suculentas subvenciones a la cultura, parece desaparecido. En mi todo esto no despierta más que lástima, pero no por esos artistas, sino por todos aquellos que escucharon en sus voces cantos de esperanza y anhelos de un mundo mejor. Veo a ese joven Victor Manuel, cantando Socialismo en libertad, esperanza minera y para la clase trabajadora. Pero no se engañen, todo es humo. Quisieron emular a los del 27, a Lorca, a Miguel Hernández, porque no, incluso a Neruda, pero se quedaron en humo, en falsas esperanzas y compromiso con la que debería ser su inspiración, la clase trabajadora.


Ya no levantan el índice sobre la ceja, ya no se acuerdan de nadie, ahora cuando la crisis machaca al obrero, al joven desempleado o a la mujer embarazada se refugian en otras luchas, el Sáhara, Palestina, incluso algunos resucitan a Marcos. Malo es el soldado, que por poca valentía se muda de frente cuando las balas más aprietan. Aunque llegados a este punto deberíamos ver si los figurantes están de nuestro lado, yo más bien me inclino a pensar que ya acabaron sus años de compromiso real, compromiso más allá de marketing y caras en las revistas. Es ahora, con la crisis golpeando, con los recortes y ajustes, cuando esta cuadrilla debería salir a las calles, a los programas de Buenasfuentes y Cías. Es ahora cuando deberían dar ejemplo, posicionarse por el cambio real, pero temo que no sea así, para ellos es mejor continuar con los mensajes de buen rollo, "si somos positivos, saldremos adelante", creando plataformas como "estoloarreglamos y tal". Pero en la letra pequeña, vemos que son las grandes empresas que propician las reformas, las crisis, las deslocalizaciones, las que están detrás de todo esto. Un espejo de humo compañeros, un espejo. Por eso, ahora os digo, que nos dejemos de milongas y el 29 de septiembre, salgamos todos a la calle, si queremos cambios, nadie va a levantar la ceja por nosotros.






Pablo Iglesias Ordóñez


Coord. Gral. IS-PSOE Extremadura

lunes, 6 de septiembre de 2010

UGT y la formación ideológica

Hace ya unos meses asistí a la Escuela de Formación de la UGT, en Aldeacentenera, pueblo conocido no sólo por sí mismo sino también por la valiente, solidaria y comprometida labor de gobierno que lleva desarrollando allí durante años su alcalde, Francisco Monterroso. Allí, enseguida comenzaron las ponencias y con ellas, los debates. En ellos pude ver a una UGT que rompía totalmente con el concepto de sindicato parsimonioso y "colaboracionista" del capital que me había ido fraguando durante años de escuchar críticas y a algún que otro dirigente. Observé militantes con años de lucha a sus espaldas, que recorrían muchos kilómetros y defendían al trabajador incluso aunque eso significase sacarle los colores a algún que otro ponente. Sin embargo, durante las jornadas nocturnas, en las que no sólo se cuentan chistes o se toma alguna que otra cerveza, también se desarrollan debates, que pueden llegar a ser tan interesantes como los oficiales de la mañana. Allí me encontré con una cuestión que me llamó bastante la atención. Lancé una pregunta importante. Hablé de ideología, de labor sindical acompañada de labores de formación de la clase trabajadora y por ende, de la ciudadanía. Lamentablemente, no obtuve la respuesta que me parecía acertada. Allí algunos de los compañeros hablaban desde posicionamientos que yo no logro comprender, de pura defensa de los convenios, de ausencia de los planteamientos teóricos, no se hablaba de formación ideológica, sin embargo allí nos encontrábamos todos recibiendo dosis de economía, derechos laborales y planteamientos para una Europa más justa. ¿De que vale formar a los sindicalistas si estos no transmiten lo aprendido a los trabajadores? Por todo esto y siempre desde mi punto de vista, es absurdo mantener una lucha sindical sin compromiso ideológico, pero que nadie piense que estas palabras son de réplica o una crítica hacia la labor sindical, simplemente considero, que los problemas de la gente corriente, del trabajador despedido sin motivos o de aquel que no tiene convenio, ni seguro, ni pagas extra, o sin recibir nómina en vacaciones, que por desgracia son muchos en nuestra región, han acabado por ser la principal y única tarea del sindicato. Por supuesto, en este tipo de cuestiones UGT, al igual que CCOO deberán poner todo su empeño en proteger a los que hacen florecer la tierra, pero esa tierra de nuevo será yerma, terruño, si no admitimos que la lucha que se vive en algunas empresas día a día, no es más que una escaramuza de la auténtica guerra que vivimos desde hace más de cien años contra el sistema capitalista, desde hace medio siglo contra el Neoliberalismo. Antes de continuar, si alguien no está de acuerdo con esto, que piense detenidamente en los puestos de trabajo perdidos ante la brutal apertura de los mercados que no respetan ningún tipo de derecho laboral, como puede verse por ejemplo en Asia, aunque podríamos citar otros, como el estadounidense no nos olvidemos. ¿Acaso hemos renunciado también al internacionalismo socialista? Si lo hemos hecho, hemos renunciado al Socialismo, tampoco olvidemos esto. De esta manera, nuestra lucha, elevada, necesita también de una actitud elevada, debemos combatir la injusticia allá donde se produzca, interna o externa y es que a ese término tan nombrado día a día; "globalización", también se le puede añadir el término, social. GLOBALIZACIÓN SOCIAL. De esta forma, si no se forma a los trabajadores, si no conseguimos transmitirles que el problema reside en esta forma de economía que genera miles de millones de pobres en el mundo para generar unos pocos miles de ricos, no conseguiremos jamás ofrecer a las generaciones futuras unas condiciones de vida que no impidan a los jóvenes obtener una vivienda digna, a sus padres unas condiciones laborales justas y a sus abuelos unas pensiones que retribuyan los años de trabajo. Esa es o al menos desde mis argumentos, debería ser una de las principales tareas del sindicato, defensa de los derechos y formación ideológica como clave del cambio social. Por último, debo decir que en el momento en que vivimos, con un PSOE desorientado y excesivamente alejado de la realidad, UGT debe suplir esa carencia por su contacto directo con las inquietudes y problemática de la población.

Salud y Socialismo.

Pablo Iglesias Ordóñez

Coordinador Gral. IS-PSOE Extremadura

lunes, 7 de junio de 2010

LA RECONVERSIÓN ECONÓMICA DE EXTREMADURA


Durante los últimos años, quizás a raíz de la crisis a la que se ha visto sometida la población extremeña, se ha comenzado a hablar con más ahínco sobre cómo afectará el futuro recorte de subvenciones y ayudas europeas. Sin ir más lejos, Josep Antoni Duran, portavoz de CIU en el congreso, ha lanzado críticas hacia Extremadura y Andalucía por creerlas "excesivamente subvencionadas". Tal vez no sea el momento de comparar ayudas entre regiones o acordarnos de la SEAT de Barcelona. Aún así hay que tomar en consideración algunas cuestiones tratadas por el líder catalán. Las ayudas financieras que han estado entrando en la economía extremeña, han supuesto un impulso fundamental para el desarrollo de nuestra región, la mejora de la calidad de vida de los últimos veinte años, son fiel reflejo de ello. Aún así, como siempre hay un pero. ¿Han sido bien utilizadas?


Uno de los objetivos fundamentales recogido en la declaración de principios que acompañaba a estas ayudas, era el aumento de la productividad. La formación de una economía extremeña cada vez menos dependiente de las ayudas, esto propiciaría a su vez un aumento del PIB que debería acercarse al 85% de la media europea. Hoy en día, tras 30 años de ayudas, nos encontramos en una situación mejor, sin embargo nuestro 69% en la renta media europea, todavía nos hace pensar que algo no se ha hecho bien.


Ante estos datos y el fantasma de la desaparición de las ayudas, Extremadura debe afrontar su reconversión económica. Es cierto que desde la junta se fomentan las partidas presupuestarias en formación tecnológica, talleres de empleo y escuelas de formación pero no es suficiente. Los municipios deberían comenzar a plantear la explotación pública de los recursos naturales, para ilustrar un poco más esta cuestión, sólo debemos pensar en trabajos públicos temporales, como por ejemplo el de operario de ayuntamiento. ¿Se mantendrán estos puestos cuando poco a poco vayan finalizando las ayudas? ¿Cómo repercutirán en las economías rurales estos nuevos parados, en gran parte mujeres? Generar riqueza de manera autónoma es una salida natural a nuestra propia crisis futura.


Intentaré organizar el discurso por partes. En primer lugar; ¿Cuáles son los tipos de explotación necesarios? Sin duda, en este mundo en permanente crisis ecológica, se deberían articular estas explotaciones sobre la idea de desarrollo sostenible. La silvicultura puede ser un ejemplo. Los nogales modificados genéticamente, destinados a la producción rápida de madera de calidad puede ser un ejemplo de explotación respetuosa con el medio ambiente. El cuidado y la producción necesitan trabajadores y los beneficios repercutirían tanto en los trabajadores, en concepto de salario justo como en riqueza pública en manos de los ayuntamientos. Otro ejemplo, puede ser el de los cultivos ecológicos. La horticultura y la producción de cultivos "selectos", son buenas medidas de desarrollo rural, generando productos atractivos para el consumidor, fuera del circuito de producción masivo. Para dotar de estructuras de comercio a estas mercancías, sólo habría que aprovechar las estructuras cooperativas que pueblan nuestra región. Este tipo de cooperativas ya se ven en Andalucía, incluso con venta directa a mayoristas, sin necesidad de intermediarios.


A continuación hay que hablar sobre qué modelo de explotación debe seguir Extremadura. Sin duda el paradigma debe basarse en el ecodesarrollo como mencionaba anteriormente. Este modelo, no reporta simplemente mejoras medioambientales y respeto por la naturaleza, sino que dota a las manufacturas de una calidad que se plasma en los beneficios. Nuestra producción tiene que basarse en la calidad. Si no podemos competir en cantidad con las patatas de China, tendremos que aprovechar nuestra posición tecnológica para competir en calidad.


Por último, para acabar esta pequeña reflexión, la pregunta es; ¿Quién debe llevar el peso de esta reconversión? Desde mi punto de vista las corporaciones municipales tendrán mucho que ver, pero no podrán conseguir nada si la población no toma medidas y exige estas reformas como algo fundamental y por otro lado natural. Está en sus manos conseguir que los alcaldes, que los poderes autonómicos comiencen a implementar estas políticas de empleo y producción. Y por supuesto generando bienes de consumo de manera íntegra en Extremadura. No podemos permitir que nuestros productos se cultiven y se trabajen aquí, para ser envasados y vendidos en otras zonas de España, perdiendo de esta manera los beneficios añadidos que emanan del transporte, el envase, el etiquetado o la venta.


Esta puesta a punto de la economía extremeña se antoja cada día, más como una necesidad que como una opción sino queremos enfrentarnos de nuevo al éxodo.





Pablo Iglesias Ordóñez


Coord. Gral. Izquierda Socialista Extremadura (IS-PSOE)

martes, 25 de mayo de 2010

La clase obrera y los valores del mercado

El filósofo de la historia, Keith Jenkins, retrata en unas pocas pinceladas el inicio del declive de la clase obrera en su obra: "Repensar la Historia". Los viejos valores que dieron sustento al orden social del Antiguo Régimen, que configuraban el derecho natural de las cosas y el poder de la nobleza, son bien conocidos. Los designios divinos "obligaban" a los reyes a perpetuar su poder, la sangre, la alcurnia de pertenecer a una estirpe, eran condiciones que posicionaban a la nobleza en su lugar sobre todos los demás. Aquellos valores fueron sometidos a una revolución, siendo, no sé si sustituidos o al menos solapados de manera progresiva en el proceso consolidación de la economía de mercado durante el S.XVIII, mediante la presión de una burguesía incipiente que demandaba su lugar en el escalafón de poder. A partir de ahora, la sangre ya no sería condición indispensable, sino que los seres humanos responderían al concepto de "utilidad". Los hombres debían constituirse a sí mismos. Por lo tanto, aquellos que estaban ociosos, que vivían en el letargo del que lo tiene todo sin necesidad de hacer nada, la nobleza, perdía sus viejas justificaciones en favor del valor que encarnaba el concepto de trabajo. El esfuerzo por crecer, por desarrollarse acabó materializandose en la propiedad. Paul Lafargue ya habla de ello en su tratado sobre la pereza, el burgués expresa su éxito basándose en la propiedad, su realización personal crecía con la acumulación de capital. Pero aquella burguesía que luchó por su lugar en la sociedad, combativa con los privilegios de cuna, con la religión y el orden establecido, acabó por convertirse en una nueva élite económica. Aquel fenómeno de acomodamiento, los palacios, las fiestas, los lujos que les hacían sumirse en la autocomplacencia y según las teorías marxistas la adquisición de mano de obra por salario, destruyeron su propia justificación. Será ahora coincidiendo con este final del desarrollo burgués, cuando llegara el turno de la clase obrera. ¿Y en qué basaría su moral este grupo social de trabajadores que no tenían acceso a la propiedad? Siendo pobres, sin embargo no estaban "ociosos", no caían en la deslegitamación que ahora poseía ya no solo la nobleza sino también la burguesía. Karl Marx y Friedrich Engels, encontrarían esa justificación moral. El marxismo va representar la máxima expresión de esta busqueda de valores, representa la justificación teórica de la igualdad y la solidaridad. Como bien dice Jenkins, ¿Sí la propiedad fue el cáncer de este sistema, por qué no renunciar a ella? El mundo entero sufre hoy los problemas de la falta de acceso a la propiedad y no sólo entendida ésta como posesión, sino también como riqueza. Pero esto no es sino una causa-efecto más de los problemas que encarna el sistema capitalista. Aún así, este modo de producción por el que se acabó con millones de vidas en los campos de Vietnam, Corea o las selvas africanas salió victorioso ante el desastre del "socialismo real" soviético y la división de la lucha obrera. El capitalismo que acaba con la izquierda, es el mismo que acaba con Keynes y encumbra a Milton Friedman y la Escuela de Chicago. El mismo que se constituye con el tétrico pseudónimo de Neoliberalismo. Será a partir del 73, de la crisis que sacudió occidente, cuando comiencen a implementarse estas políticas, sin embargo caeríamos en un error si no buscásemos su origen en espectacular capacidad de crecimiento que va a surgir de la destrucción producida por la II Guerra Mundial. Es en estas décadas de los 50 y los 60 cuando van a surgir las autojustificaciones morales de este sistema. De la misma forma que hicieron los burgueses o la clase obrera, ahora es el turno de los mercados. Estos se justifican mediante el miedo y la libertad. Parece contradictorio sin embargo si nos remitimos a las evidencias resultará ser de hecho algo muy cercano a todos. En primer lugar el miedo es impuesto desde la dictadura de la economía, que se manifiesta en el miedo a reivindicar, a perder el trabajo, a no poder afrontar la hipoteca, el colegio de los hijos. En definitiva, el miedo a perderlo todo. Por otro lado se ha educado a la sociedad para creer que este sistema es el único capaz de permitir la absoluta libertad del ser humano. Pero la libertad no consiste sólo en poder ver un canal de televisión u otro, en votar a derechas, izquierdas o centros, o porque no, tener dos vehículos. Sino que implica cuestiones como acceso a la vivienda, a la educación o la sanidad. Si nos situamos en España para clarificarlo todo un poco más y cotejamos esto, podremos ver como cada día las viviendas son más caras, las bajadas son ridículas en comparación al coste, y la educación o la sanidad cada día están más privatizadas, véanse el Plan Bolonia y o Esperanza Aguirre. Estos mecanismos de control impuestos verticalmente pueden verse materializados por ejemplo en el mundo laboral. El trabajo estable se produce a cuenta gotas, de manera que este pasa a ser considerado un bien preciado. Así se controlan los beneficios obreros, se impide la movilidad entre labores y por lo tanto se insta a la clase obrera a mantener su docilidad. Se impone una "paz social", basada en la beneficencia. El vocablo empresa, mantiene su significante, pero la "ideología de mercado" ha modificado su significado. Ahora este concepto, empresa, no responde a la idea de una iniciativa privada en busca de beneficios, sino que es considerado como un elemento principalmente benefactor. ¿Alguien se ha planteado alguna vez, que existe la posibilidad de una empresa pública racional y productiva? Y ante todo esto, ¿por qué no hace nada esa clase obrera? ¿existe? Desde mi punto de vista, sigue existiendo aunque podría decir que se encuentra diluida. Diluida en un mar de empleos precarios, sectores y servicios. El marxismo desarrolló un modelo teoríco para alcanzar el socialismo basado en unas formas de producción diferentes, ya no hay grandes fábricas, ni mítines en la hora del almuerzo. Aquella clase que no tenía nada, consiguió un estado de bienestar, que ahora pierde día a día. La izquierda deberá dar salida a esta crisis no sólo de conciencia, sino de "método".


Pablo Iglesias Ordóñez
Coordinador Gral. IS-PSOE Extremadura

viernes, 21 de mayo de 2010

Ataque a los derechos estudiantiles en Puerto Rico

Fuerzas de choque de la policía toman la Universidad
El Gobierno de Puerto Rico prepara una violenta agresión contra estudiantes en huelga



Los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, apoyados por sus profesores y el personal no docente llevan 22 días de huelga contra la administración de la Universidad de Puerto Rico, administrada por el Gobierno de Luis Fortuño y Marco Rodríguez Emma.

Las razones de la huelga son:

1) la eliminación de las exenciones de matrículas para atletas, artistas, actores y músicos, entre otros grupos considerados como de alto rendimiento académico.

2) La negativa de la Universidad de PR, universidad del Estado, a abrir sus libros de contabilidad.

3) La posibilidad de privatización de los recintos universitarios que pertenecen al pueblo.

4) El mal manejo del déficit fiscal de 200 millones de dólares y el despilfarro del presupuesto de la Universidad y

5) La politización de los procesos universitarios, así como la coartación de la participación estudiantil en los procesos de toma de decisiones de la Universidad.

El pasado 13 de mayo, los estudiantes por mayoría abrumadora ratificaron su derecho a la huelga y, al día siguiente, el Gobierno de Puerto Rico amaneció con tropas de la fuerza de choque de la Policía en todos los portones de la Universidad, cercando a los más de 300 estudiantes que están en el interior del recinto tras las barricadas.

Les privaron de comunicación, agua, luz y alimentos. El padre de uno de los estudiantes ha sido golpeado y arrestado. El desalojo violento de los estudiantes huelguistas es inminente.

Se esperan incidentes violentos a lo largo de los próximos días. Urgimos a toda la comunidad internacional a que esté atenta a estos sucesos y ayude con su difusión a todos los medios necesarios, diplomáticos, de derechos humanos y de prensa para que intervengan denunciando este atropello del Gobierno dictatorial de los anexionistas Luis Fortuño y Marcos Rodríguez Emma.

Se advierte a TODA LA COMUNIDAD INTERNACIONAL de que esté al tanto de estos hechos que se llevan a cabo en la capital de Puerto Rico, hoy colonia de los Estados Unidos.

Roberto Ramos-Perea es dramaturgo puertorriqueño vinculado al mundo universitario.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR

sábado, 15 de mayo de 2010

Socialismo resistente

Antes de nada, comunicar que no escribo esto como coodinador de IS, ni en nombre de nada institucional y que merezca un grado de protocolo y formas. Lo escribo en mi nombre, Pablo Iglesias Ordóñez, impulsivo y cabreado, como mandan las circunstancias. Disculpen si alguien se siente ofendido.

Siento hacerles perder el tiempo con estas palabras. Pero me gusta escribir, y lo mejor de esto es, que lo escrito es más fácil de ignorar que lo hablado, por lo que será sencillo, si no quieren malgastar su tiempo, en leer las divagaciones de un jovenzuelo que no sabe nada de la vida, que todavía no se ha enfrentado a las hipotecas y los préstamos, a los hijos y los patrones. Yo soy un chaval normal, de los de andar por casa, con mis inquietudes y todo eso. De infantería como dirían algunos. Estudio lo que puedo, leo de vez en cuando y me gusta escaparme a mi pueblo, Hernán-Pérez, donde he aprendido a disfrutar del campo, de los amigos, la familia y el bar. Vamos, como todo el mundo. Llevo 11 años estudiando en Salamanca, los 5 últimos licenciándome en Historia. Tiene bemoles la cosa, del montón y encima de letras. Pero algún día espero volver mi tierra con mi título debajo del brazo para enseñárselo a mi madre y mis abuelos, allí lo colgaré en una pared, donde cogerá polvo y cuando sea "viejito" lo veré con nostalgia mientras me siento a la lumbre. Qué bonito. Pero bueno, todo esto no es más que una presentación, para que no me confundan con otro ante lo que tengo que decir.
El caso es, que además de considerarme un mortal más, un paria de la clase obrera como todo hijo de vecino, tengo la osadía de considerarme socialista y para más inri, militante de Izquierda Socialista y por lo tanto del PSOE. Pero desde hace tiempo, hay algo que me corroe por dentro, ustedes tal vez me comprendan o ignoren totalmente el asunto. Voy a exponérselo, a ver si me pueden ayudar.Tras años de pensar, de meditar y considerarlo seriamente he llegado a la conclusión de que la gente se muere. Eso es lo que me corroe. No se si ustedes se han parado a pensarlo, yo tras 22 años de vida es algo que creo que tengo claro. A veces he estado en velatorios, y me he encargado de cerciorarme de que las cajas están llenas, no es un burla macabra, hay gente que llora, que lleva flores, que sufre. Por eso, me he dado cuenta de la fugacidad de la vida, supongo que en el lecho de muerte, uno piensa, "zás, parece que era ayer cuando correteaba por mi pueblo con una pelota debajo del brazo, y ahora...mira, en pleno paso al más allá, la luz al final del túnel y tal". Por eso, cuando escucho a los líderes políticos socialistas, hablar de paciencia, de pequeñas reformas, de que la cosa mejorará, pienso, no ya en nuestras personas mayores o en los trabajadores explotados en Taiwan por la Sony, Pioneer, Reebok, etc, etc, en los etíopes a los que se les envía grano modificado genéticamente para que no pueda ser cultivado, como bien me contaba mi amigo Roberto Cilleros o en los licenciados que contratan con salario de grado medio aquí al lado. No, no pienso ahora en ellos, sino que pienso en mí y en mis compañeros de generación, en todos aquellos que han nacido a partir por ejemplo, del año 1985. Aunque podría alargarlo algunos años más y darle más antiguedad a la selección. Por eso, me doy cuenta de que la vida se vive una vez, después se va y Santas Pascuas, si te he visto no me acuerdo. Tal vez soy un poco egoista, pero con toda mi reflexión sobre la fugacidad de la vida, que cada día que pasa no vuelve y que los años pasan volando, me niego a andarme con chiquitas y me declaro en rebeldía ante las prácticas políticas enarboladas por nuestros políticos, por Mss. Merkel y la gentuza del FMI, Banco Mundial y Wall Street, a lo que no les importa una mierda, perdonenme el vocabulario, si la gente nace, vive y muere explotada, mientras ellos, a los que imagino con chistera, smoking, panza y puro, se revuelcan en sus piscinas mientras discuten importantes opas y compras de acciones de empresas pantalla con las que poder enriquecerse aún más a costa del pueblo resignado y encerrado en un fumadero de opio con el Gran Hermano, la mierda de los Supervivientes y los payaso-progres y animales del corazón de mañana, tarde y noche, da igual a que hora veas la tele. Como siempre, el pueblo aguanta el tirón, muriendo las generaciones poco a poco, esperando, según dice moseñor Varela y SS-Ratzinger a que allí arriba la cosa esté mejor. Por si acaso, por si no hay nada prefiero que las cosas mejoren abajo, que para instaurar el Socialismo en el Cielo con San Pedro presidiendo el Soviet Supremo y los angelitos negando la existencia de Dios, ya habrá tiempo. Todo esto parecen topicos de la vieja escuela, pero amigos, es lo que hay y quien no lo vea, o esta ciego o es tonto, o mejor aún, lo sabe, pero se engaña o peor aún, se dedica a engañar al personal escudándose en sus propios intereses, dignificando aún más la lucha de clases, eso si. Seremos socialistas pero nunca pesimistas. Por lo tanto, a partir de ahora, constituyo mi propia guerrilla pacífica, al menos por un tiempo, hasta que como en Grecia, alguien lance la primera piedra y lluevan los palos en nombre del orden y la paz social, de la que sólo se benefician algunos, normalmente los que he señalado antes, del smoking y la chistera. Esa guerrilla es el Frente de Liberación de los Jóvenes de España. FLJE. No está mal el título.

¿Cuales son nuestras demandas?

Nuestra primera demanda es; El derecho a la vivienda. Nuestros padres pudieron comprar un piso y la constitución cumplió con ellos en cuanto a derecho a una vivienda digna, cierto es que la pagaron de su bolsillo, pero a precios semirazonables. Ante el hecho de que nosotros tenemos que pagar los BMW de los constructores y los Jacuzzis de sus queridas, sumando al monto las vacaciones en Punta Cana de los promotores así como los liftings de sus respectivas y después además tenemos que añadir unos 100 mil euros más para los ladrillos, tejas y todo lo que lleva una casa, nos declaramos en rebeldía.

Nuestra segunda demanda es; El derecho a la educación. Nuestro padres pudieron estudiar en una universidad pública, también es cierto que sin tantos ordenadores, redes wifi, programas de estudio europeos y pizarras digitales. Pero al fin y al cabo pública. Ante los ataques que hemos sufrido por parte de las grandes empresas; Nestlé, Repsol, Endesa o Banco Santander, expresados en el Proceso de Bolonia, buscando la privatización que aún tienen la osadía de negar, considerándonos imbéciles tras el claro ejemplo de la Universidad de Aveiro, convertida ahora en Fundación y dirigida por un empresario. Ante el ataque de la hija del Señor Botín, doña Patricia Botín, sheriff de Banesto, reflejado en su informe del nuevo "Plan de Gobernanza", auspiciado por el señor Bricall, ya veterano en estas lides. Nos declaramos en rebeldía.

Nuestra tercera demanda es; El derecho a la sanidad. Nuestros padres disfrutaron de una sanidad peor, fruto del menor desarrollo tanto de la medicina, como de la economía. Cierto. Nosotros, asistimos en comunidades como Madrid, al descenso de más de 2000 trabajadores de la sanidad, fruto de la privatización salvaje de la señora Aguirre. Ante este ataque a los beneficios sanitarios obtenidos por las luchas obreras durante más de un siglo y medio, ante esta desfachatez. Nos declaramos en rebeldía.

Nuestra cuarta demanda es; El derecho a la cultura. Nuestros padres sólo tenían un video y un equipo con tocadiscos, nosotros tenemos dvd's, internet, portátiles y mp4s. Pero los casettes en los que grababan leño y AC/DC no beneficiaban a un lobby llamado SGAE. Por lo tanto como somos nosotros los que tendremos que pagar el canon durante más años por la propia ley natural que nos obliga a permanecer aquí más años que nuestros progenitores. Nos declaramos en rebeldía.

Nuestra quinta demanda es; El derecho al trabajo. Nuestros padres pudieron llegar a un trabajo medianamente digno, remunerado al menos. Nosotros tenemos que aguantar las "prácticas" sin sueldo, en las que generamos beneficios empresariales, plusvalías del 100%. Al finalizar las carreras encontramos plantillas universitarias congeladas, catedráticos que no quieren dirigir tesis debido tal vez a que ganando 3000 euros al mes y sin ningún tipo de control, aquí se trabaja lo justo. Por otro lado como algunos empresarios se niegan a incluir en la nómina los pluses por formación y consiguen profesionales a precio de costo, riéndose de lo duro que es estudiar toda una vida para conseguir un sueldo tercermundista o la congelación de las plantillas univesitarias, ante la negativa de los gobiernos a aumentar el porcentaje de PIB destinado a educación, mientras que la presencia de tropas españolas en Afganistán cuesta a las arcas del estado más de 8000 millones de euros, impidiendo el acceso de grandes estudiantes a becas doctorales. Nos declaramos en Rebeldía.

Por lo tanto, ante este avance brutal del Capitalismo, canibal, destructor y absurdo, nos declaramos en Rebeldía, al menos, yo y mi conciencia.

miércoles, 21 de abril de 2010

ARTURO PÉREZ REVERTE

Arturo Pérez Reverte: El Semanal, 9 de febrero de 2003

LA MOCHILA Y EL CURRICULUM. Llueve a ratos, y Madrid está frío y desapacible. Pasan paraguas al otro lado del escaparate de la librería de mi amigo Antonio Méndez, el librero de la calle Mayor. Estamos allí de charla, fumando un pitillo rodeados de libros mientras Alberto, el empleado flaco, alto y tranquilo, que no ha leído una novela mía en su vida ni piensa hacerlo -«ni falta que me hace», suele gruñirme el cabrón- ordena las últimas novedades. En ésas entra un chico joven con una mochila a la espalda, y se queda un poco aparte, el aire tímido, esperando a que Antonio y yo hagamos una pausa en la conversación. Al fin, en voz muy baja, le pregunta a Antonio si puede dejarle un currículum. Claro, responde el librero. Déjamelo. Y entonces el chico saca de la mochila un mazo de folios, cada uno con su foto de carné grapada, y le entrega uno. Muchas gracias, murmura, con la misma timidez de antes. Si alguna vez tiene trabajo para mí, empieza a decir. Luego se calla. Sonríe un poco, lo mete todo de nuevo en la mochila y sale a la calle, bajo la lluvia. Antonio me mira, grave. Vienen por docenas, dice. Chicos y chicas jóvenes. Cada uno con su currículum. Y no puedes imaginarte de qué nivel. Licenciados en esto y aquello, cursos en el extranjero, idiomas. Y ya ves. Hay que joderse.

Le cojo el folio de la mano. Fulano de Tal, nacido en 1976. Licenciado en Historia, cursos de esto y lo otro en París y en Italia. Tres idiomas. Lugares, empresas, fechas. Cuento hasta siete trabajos basura, de ésos de tres o seis meses y luego a la calle. Miro la foto de carnet: un apunte de sonrisa, mirada confiada, tal vez de esperanza. Luego echo un vistazo al otro lado del escaparate, pero el joven ha desaparecido ya entre los paraguas, bajo la lluvia. Estará, supongo, entrando en otras tiendas, en otras librerías o en donde sea, sacando su conmovedor currículum de la mochila. Le devuelvo el papel a Antonio, que se encoge de hombros, impotente, y lo guarda en un cajón. Él mismo tuvo que despedir hace poco a un empleado, incapaz de pagar dos sueldos tal y como está el patio. Antes de que cierre el cajón, alcanzo a ver más fotos de carnet grapadas a folios: chicos y chicas jóvenes con la misma mirada y la misma sonrisa a punto de borrárseles de la boca.

España va bien y todo eso, me digo. La puta España. De pronto la tristeza se me desliza dentro como gotas frías, y el día se vuelve más desapacible y gris. Qué estamos haciendo con ellos, Maldita sea. Con estos chicos. Antonio me mira y enciende otro cigarrillo. Sé que piensa lo mismo. En qué estamos convirtiendo a todos esos jóvenes de la mochila, que tras la ilusión de unos estudios y una carrera, tras los sueños y el esfuerzo, se ven recorriendo la calle repartiendo currículum en los que dejan los últimos restos de esperanza Licenciados en Historia o en lo que sea, ocho años de EGB, cinco de formación profesional, cursos, sacrificios personales y familiares para aprender idiomas en academias que quiebran y te dejan tirado tras pagar la matrícula. Indefensión, trampas, ratoneras sin salida, empresarios sin escrúpulos que te exprimen antes de devolverte a la calle, políticos que miran hacia otro lado o lo adornan de bonito, sindicatos con más demagogia y apoltronamiento que vergüenza. Trabajos basura, desempleos basura, currículums basura. Y cuando el milagro se produce, es con la exigencia de que estés dispuesto a todo: puta de taller, puta de empresa, boca cerrada para sobrevivir hasta que te echen; y si tienes buen culo, a ser posible, deja que el jefe te lo sobe. Aún así, chaval, chavala, tienes que dar las gracias por los cambios de turno arbitrarios, los fines de semana trabajados, las seiscientas horas extras al año de las que sólo ochenta figuran como tales en la nómina. Y si encima pretendes mantener una familia y pagar un piso date con un canto en los dientes de que no te sodomicen gratis. Flexibilidad laboral, lo llaman Y gracias a la flexibilidad de los cojones se han generado, dice el portavoz gubernamental de turno tropecientos mil empleos más, y somos luz y fan de Europa. Guau. Gracias a eso, también, un chaval de veintipocos años puede disfrutar de la excitante experiencia de conocer ocho empleos de chichinabo en tres o cuatro años, y al cabo verse el la calle con la mochila, buscándose la vida bajo la lluvia. Partiendo una y otra vez de cero. Flexibilidad laboral. Rediós. Cuánto eufemismo y cuánta mierda. A ver qué pasa cuando, de tanto flexionarlo, se rompa el tinglado y se vaya todo al carajo, y en vez de currículums lo que ese chico lleve en la mochila sean cócteles molotov.

domingo, 18 de abril de 2010

Discurso de Graduación, Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Salamanca 2010


Como cada año, una nueva hornada de humanistas se gradua, y con este término me referiré a todos los graduandos a partir de ahora. Es un día feliz y lleno de recuerdos. Pero como soy el segundo en hablar y todavía quedan muchas palabras y emoción, me niego a haceros sufrir estoicos una parrafada sobre la amistad, las nocheviejas universitarias o las jornadas de estudio, no es mi intención, así que tranquilos. No obstante, como tengo que decir algo por el protocolo institucional y por otro lado me apetece compartir con vosotros algunos pensamientos, estaré encantado de hablaros durante unos minutos.
Belén Esteban es más conocida en este pais que Miguel de Unamuno, los diarios de Patricia, sálvames, las norias y toda esa larga lista de opios mentales, han sumado ya más minutos de emisión que todos los documentales de la 2 que han acompañado las siestas españolas en los últimos 20 años. Ya se ven en los centros comerciales muchos niños que no conocieron la peonza, el escondite o los tebeos. Conocereis los contratos basura de los becarios de investigación, las becas préstamo que acaban con el concepto de educacín pública, el peregrinaje en busca de un trabajo imposible, la indiferencia de una sociedad que no valora lo suficiente a aquellos que han de velar por conservar la memoria de todo lo que hemos sido. Supongo que estaréis pensando; ¿Pero, porqué habla en una graduación de todo esto? ¿Es este el lugar? Creo que si lo es. Intentaré explicaros mis razones, de manera que todo esto sea productivo. La primera es, que si nos entregamos a los vicios de la carne social, acabaremos perdiendo el norte, nuestro norte. La cultura debe ser el eje que vertebre el resto de vuestra vida, nunca se debe dejar de aprender y el mundo si quiere sobrevivir, jamás renunciará a la cultura, pero no me refiero a esa cultura vinculada a la explotación, la virtual que desaparece en la oscuridad de la ignorancia cuando corren las generaciones sino a la verdadera, a la que es fruto del puro desarrollo humano en libertad, sin condicinantes. Por eso, aquellos que gestionen la cultura, aquellos que se han decidido a desarrollarla, a engrandecerla, deben también velar por ella, por hacer de ella una cultura pública, a la que todos tengan acceso. Pero sobretodo es necesario, que incluya algo fundamental, nuestra columna de valores debe fundamentarse en el concepto de verdad. Pese a que esto pasa desapercibido, pese a que la sociedad no valora lo suficiente la función de las humanidades, pensando que los que nos dedicamos a ellas somos simples pensadores, vividores que se han entregado a la "facilidad" de las letras, a las asiganturas marías y las jornadas de debate en la cafetería. Debemos comprender, que sobre nuestras espaldas, pesa una carga demasiado grande para no sentirse preocupado. Y es por eso que vuestra bandera debe ser ese valor fundamental, La Verdad. No sólo mantenemos los recuerdos, sino que ayudamos; es más, configuramos el pensamiento humano. Cada proceso histórico desmenuzado al gran público por el egoismo y la codicia de algunos, cada obra de arte que ha servido de freno a la libertad de los pueblos, que ha sido enarbolada por bandera de ideas que destruyen las libertades, cada ópera del Tercer Reich, cada melodía que fue usada para encañonar, han condicionado de manera fundamental la deriva de las sociedades modernas, es fundamental que no se vuelva a repetir, por eso la Verdad debe sostener vuestra obra intelectual, para dejar a las sociedades desarrollarse en paz.
A partir de ahora, todo esto no tiene que sonaros lejano, casi anecdótico, estrafalario o triste, debeis dejar de considerarlo una mera burla incomprensible porque a partir de ahora, sois piezas de ese sistema social, tendreis que enfrentaros a un mundo absurdo y a menudo injusto, a un mundo que no demanda humanistas, a un mundo, que es demasiado cobarde para avanzar hacia la libertad del ser humano. Encontrareis un camino lleno de baches, lleno de trabas e impedimentos, porque en este mundo que vivimos, faltan museos racionales, bibliotecas, profesores, poetas y literatos, escasean los maestros comprometidos con la educación, escasea la cultura, escasea la libertad de elegir. Hacen falta más escritores como Pio Baroja, como Miguel Hernández y sobran muchos como Pío Moa y César Vidal. Pero no todo está perdido y es que aquellos que decidimos apostar por las letras, hace mucho tiempo que pasamos el Rubicón. Nos tiramos del barco, en busca de una isla perdida a la que aferrarnos y ahora debemos nadar hacia ella y nosotros más fuerte que nadie. Porque todos conocemos la cruda realidad, los precios irreales, la burocracia asfixiante, la precarización laboral, la búsqueda de un trabajo lejano, la lucha por querer vivir como seres humanos libres, por dejar atrás aquel Valle de Lágrimas que antes se llamaba peste y ahora mileurismo, despues de 20 años de estudio, de planes Bolonia, de LOGSES, LOCES y LOUS, de Erasmus y Sénecas, todavía encontramos cifras de fracaso escolar que deberían hacernos enrojecer, colas de parados y corporaciones que contratan licenciados a precio de graduado escolar, tendreis que enfrentaros a todo esto.
Por eso, y para acabar, me gustaría deciros, que salgáis ahí fuera, y recordéis que sois la sangre de esta sociedad, la que hace funcionar los engranajes. Qué no deberían intentar cambiaros para ser como los demás, es una estupidez. Gracias y Suerte

Cosas de la vida

Estos años, nos estamos enfrentando a una crisis económica que haría enrojecer al mismísimo tío Milton. Millones de personas en todo el mundo están viviendo las consecuencias de años de políticas neoliberales. Pero no hace falta centrarse únicamente en esta recordemos por ejemplo a los compañeros argentinos, las palabras del Director General del FMI, señor Michel Camdessus en 1996; "Realmente Argentina se encamina a entrar en el nuevo siglo con unas fuertes y sólidas bases económicas", recordemos unos años más tarde, aquellas caceroladas de Buenos Aires, aquel Corralito en el que se encerró a todo un pueblo, el cerdo encierra al hombre. Qué cosas tiene la vida. Miles de argentinos sin poder retirar sus fondos, sus ahorros, su salario de una vida. Y cientos de argentinos, de los importantes claro está, mandando capital a bancos suizos. El capitalismo saltándose sus "normas", rompiendo esa libertad que llevan por bandera, la libertad de explotador para explotar hasta reventar, diría yo. Y aún reventando cosiguen restaurarse de nuevo, el pueblo paga el pegamento, no problem boy. Aguantaremos mil años más sin rechistar. ¿O no?

martes, 2 de marzo de 2010

Al abuelo que nunca conocí


Viendo una foto de mis abuelos paternos, Félix y Julia, me vienen a la cabeza un montón de ideas, pensamientos, sensaciones, tristezas, es complicado detallarlo todo. Recuerdo mucho de ellos y por fortuna cada día pueden aportarme muchos recuerdos más, pero hoy no es día de homenajearles en este blog, todo llegará, espero que tarde mucho.


Hoy es el día de homenajear a aquel abuelo que no conocí y ¿qué mejor homenaje hay en este mundo, que dejar testimonio escrito de una persona? No pretendo hacer un recorrido completo por la vida de aquel medio alemán que tuvo más de valiente y luchador que de afortunado, que conoció tanto la miseria y el hambre como el amor de una familia que le quería. Las palabras nos sobreviven, lo escrito es inmortal, nadie puede borrar las palabras porque la transmisión del conocimiento es fiel guardián de aquello que merece ser recordado. Por eso, con estas palabras quiero recordar a aquel que no pude conocer, pero que me resulta tan familiar como si siempre hubiera estado a su lado, como si hubiera compartido con él visitas a castillos o me hubiese llevado al río, al cuadro...Por suerte tuve a alguien que hizo conmigo todas aquellas cosas. Hoy quiero recordar a mi abuelo Quico.


Debían ser años duros, era la década de los años veinte, Alfonso XIII reinaba con mano de monarca contemporáneo, sin figurar mucho pero recordando aquella perspectiva canovista, sin rey no hay nación. Por aquellas calles seguramente lluviosas y grises, que invitan a entrar en un "chigre" a beber un culín y calentarse al amor de la lumbre, correteaba un niño que se había escapado de un sucio hospicio en el que se encontraba recluido. Estaba condenado a vagar por esta vida sin padres, vida dura para un niño en la España de principios de siglo. No conozco muy bien todos los detalles, en ocasiones he preguntado, pero todo es confuso, sus hijos lo perdieron pronto y tal vez no pudieron preguntarle todo lo que querían. Se que trabajó en una farmacia, seguramente de recadero, allí debió conocer gente, era sociable, frecuentó los bares cuando es probable que ya despuntaran entradas. Seguramente allí, en aquellas calles adoquinadas, de ciudad industrial del norte, tal vez junto a la Texera, o buscándose la vida por el puerto o Versalles, conoció que Asturias era una república socialista, seguro que aquel día 5 de octubre el sol brilló con fuerza. Después llegó la represión, la primera que conoció, por el mismo genocida que protagonizaría la de unos años después. Fue movilizado, y combatió en Extremadura, quizás un extraño presagio de lo importante que sería aquella tierra parda el resto de sus días. Tras aquel largo servicio, una vez derramada la sangre y pegados los tiros, cuando desde Madrid decidieron licenciarle se dedicó a adentrarse a nado en alta mar para recoger chatarra que llegaba con la marea fruto de la II Guerra Mundial. Por aquellos años debió de conocer a aquella persona, Baldomera, con cariño la llamaban Meri. Huía de la pobreza, reflejo de una sociedad extremeña expulsada de su tierra, expulsada por el freno de los "señoritos", de aquellos fascistas autoritarios que repartían jornales a peseta y explotaban con la ley de la represión y el miedo en la mano. Hijos de la gran puta. Cuantas vidas arrasadas por la codicia, por la intolerancia, por la incultura, por la cobardía, por la condena impuesta por una derecha reaccionaria que no soportaba perder su poder, que sólo ansiaba mantener sus privilegios aunque aquello segara la vida y postrara de rodillas a aquellos que habían ansiado una vida mejor. Pero no pudieron, al igual que estas palabras que nadie podrá borrar, aquellos cobardes no consiguieron acabar con todos. De hecho, aquella mujer encontró un tesoro mayor que cualquier finca, a mi abuelo Quico. Y es más, tuvo la osadía de salir adelante, de comprar una casa, por supuesto, en un barrio obrero, junto a lo que fue una fábrica de tejas. Pudo ir al mercado, pudo comer, y se convirtió en una asturiana con sangre extremeña que nunca olvidó sus raíces.


Pero volvamos a aquel asturianín con gafas y algo pelón, recuerdo que de pequeño me recordaba a Rompetechos, pero después me enteré que un día rescató a una niña de un incendio, que fue bombero. Aquel día admití con orgullo que mi abuelo había sido un héroe. Qué gran satisfacción, seguro que por aquella época o tal vez un poco después, ya bajaba en un Renault 4L, al más puro estilo hispano, desde la, en aquel tiempo, remota Avilés, hasta el, en aquel entonces, remoto Hernán-Pérez. Pasaría por Árrago y recordaría los baños del año anterior, por aquella época, había en verano en aquel río un tal Félix con un burro y un serón cargado de refrescos. Ya teníamos chiringuito en un chozo. Seguro que alguna vez tomó algo con él, pero no lo sé, porque en realidad desconozco si coincidieron allí alguna vez.


Había algunos chavales que corrían a saludarle al llegar, se sentaba y se dedicaba a hacer barcos de hueso, con asta toro, todavía están por mi casa con las banderas "tatuadas" de pegatinas de equipos de fútbol. Era un tipo innovador, más vivido que leído, pero ya se sabe, para aprender, andar o leer, todo vale si la dicha es buena.


Políticamente, desconozco que pensaba aunque supongo que quien conoció la miseria franquista, no deseó que se volviera a repetir.


Me habría gustado conocerle, hoy en día ya sería mayor para andar discutiendo con él, pero seguro que se sentaría al sol con algún otro veterano de guerra, seguro que compartiría charlas de antiguos sucesos con Tío Genaro, al sol, en la puerta de Loli, viéndola tender la ropa, para luego retornar a mi casa y darle un beso a aquella hija que tanto sufrió su pérdida, seguro que se atrevería aún con una botella de sidra y un plato de fabes, era un buen asturiano y cuesta perder las buenas costumbres. Pero no pude conocerle, la vida en ocasiones es puro dolor e incluso aquellos que le adulaban llevaban tiempo estafándole. Falleció en un accidente de tráfico en el Puerto de Perales, un camión segó aquella vida y casi siega la de toda mi familia asturiana. Pero algo hizo que sólo fuera él, algo hizo que el resto quedara con vida para contarme que mi abuelo Quico fue un buen hombre. Por eso estas palabras, por eso este recuerdo, al abuelo que nunca conocí.

viernes, 19 de febrero de 2010

Una conversación interesante


El pasado miércoles, tuve una charla de esas que me encantan con dos personas de mi lista de personas importantes, esas personas que te llenan cada minuto que pasas con ellas. Personas que discuten pero aportan con ideas claras su visión y defienden a muerte sus principios con la palabra y la acción.
Tras un rato de debate ideológico, se llegó al punto de la derecha, pero la derecha peligrosa no esa derecha manida y maniaca, los residuos franquistas y casposos, más convencidos de su idolatría por inconsciencia y desconocimiento que por tener una base sólida neoliberal y conservadora. Pero no, reitero que no me refiero a los "Martínez el facha".
Como bien aportó uno de los compañeros de debate, nuestro verdadero problema es la derecha de centro, esa derecha que tras un velo bajo en calorías intenta alcanzar sus intereses engañándonos, pero por supuesto sin engañarse a ella. El problema son los jóvenes cachorros que conocen bien su clase, que saben sin ningún tipo de duda cuál es su lugar en el organigrama social y luchan por defenderlo, cosa que por otra parte, me parece fundamental ya que da coherencia a la lucha de clases y nos demuestra una vez más cuanta razón tenía aquel adoptado por Engels.
Pero damas y caballeros, la derecha no quiere beneficios sociales más que para generar una gran clase media. ¿Y para qué generar una gran clase media? Simplemente porque los trabajadores son el sostén de todo el chiriguito. Son el puntal del sistema. Por esto, se necesitan trabajadores que compren perfumes, que veraneen en Marina D'or, que marchen cada domingo al estadio y que gasten su dinero en todo tipo de bienes de producción, generando riqueza a poder ser mucha riqueza. ¿Y qué es la riqueza? Algo maravilloso cuando hay bonanza, cuando hay países con los que negociar favorablemente acuerdos comerciales, basándose en una posición de superioridad. Cuando hay frecuente intercambio de capital entre ciudadanos, cuando las fuerzas de producciòn producen sin problema, hay trabajo en definitiva. La riqueza en este contexto puede ser algo maravilloso. Todo esto parece medianamente bueno, hasta que llega el terremoto. Y si se puede sacar una conclusión fundamental de los 150 años de lucha anticapitalista, del puro análisis científico, es qué las crisis son y serán cíclicas. Y aunque hay quien asegura que cada década se sufrirán menos ya que se alcanzan progresivamente mejoras sociales que permiten paliar las consecuencias, cuestión muy rebatible en esta sociedad que cada día pierde más derechos, no podemos olvidar que cada obrero en paro que no puede llegar a fin de mes, debe ser una razón de peso suficiente para plantearnos si somos éticos con nuestras posturas. Y es en este punto, en el que se basa toda mi crítica, la derecha light adormece al pueblo, es opio para el pueblo. Ayer, hoy y mañana, la derecha ha sido fiel defensora del orden social establecido y no hace falta decir que en pocas ocasiones los libros de historia registran una posición dominante de los sectores populares. La derecha es una herramienta del sistema que guarda con celo los beneficios burgueses. Pero que nadie me malentienda, burguesía no son los propietarios de las pequeñas y medianas empresas, currantes que a costa de intentar ofrecer trabajo recibiendo justa remuneración por su inversión de capital, arriesgan familia, salud y años de trabajo en el intento, a menudo por desgracia, con desastrosas consecuencias. Burguesía son los Botín, son los jerarcas de Wall Street, son los especuladores inmobiliarios, los empresarios que estrangulan a los trabajadores, los del "pelotazo". Esos son los burgueses del S.XXI. Pero todos estos individuos, no se amilanan a la hora de ajustarse el cinturón cuando el granizo aprieta. Y en ese momento, entra en acción la jóven derecha. Comienza la doctrina del shock, los años de economía neoliberal y de pelotazo se olvidan para achacar todos los problemas de una economía desfasada a los tibios reformismos de "los rojos". Nos recuerdan lo bien que estábamos y como es posible volver a llegar sin problemas, sólo hay que recortar aquí, pegar allá y ante una respuesta descoordinada de la izquierda, resulta que tienen éxito. Pero desengañémos, son pan para hoy y hambre para mañana. La derecha nunca llevará al pueblo a su emancipación, seguirán existiendo crisis cíclicas, seguiremos arrojando a millones de trabajadores a la desgracia económica, a los tiempos duros. La vida merece disfrutarse y descartando la tesis de la inmortalidad humana, cada hombre, cada mujer en el lecho de muerte debería poder decir que siempre fue libre o al menos, que luchó por que ningún dolar, ningún euro valiera más que una vida.


"Podrán cortar todas las flores, pero no detendrán la Primavera"

Pablo Neruda



Pablo Iglesias Ordóñez
Coordinador IS-PSOE Extremadura

sábado, 13 de febrero de 2010

Carta abierta a Izquierda Socialista Extremadura

Saludos Compañeros.

Bueno, supongo que como a mí, todo esto os habrá cogido por sorpresa. La verdad es que nunca imaginé que en tan poco tiempo, adquiriría tanta responsabilidades. Y tengo que comunicaros que me aterroriza profundamente. Sin embargo este terror es peculiar, es distinto. No se trata de un miedo irracional, uno de esos momentos en los que todo parece oscuro, sin encontrar luz por ninguna parte. Este terror es completamente racional.

El 1 de Junio de 1930, delegados extremeños acudieron a la constitución de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra, encuadrada en UGT. Eran tiempos complicados, una joven república acababa de llegar a las duras tierras españolas y el campo extremeño por primera vez veía luces de esperanza, desde las pardas praderas de Castuera y Villanueva, hasta los recovecos montañosos de las Hurdes o Sierra de Gata. Aquellos delegados eran portadores de una gran responsabilidad. Pese a que eran libres, cargaban en los serones la necesidad de todos aquellos que habían confiado en ellos.

Pero hace ya muchos años de aquella idealizada y violenta II República. Hace años que avanzamos hacia una Nueva España libre y democrática... ¿Libre? y ¿Democrática? me pregunto. ¿Qué libertad experimentan los españoles, los extremeños residentes en Madrid, en Barcelona, en las grandes capitales? Trabajadores por 1000 euros. ¿Hay democracia con precariedad? ¿Hay democracia en un sistema que interconecta favores y clientelismo económico a un nivel que nadie logra, ni puede lograr abarcar? Partidos políticos más preocupados en conseguir concejales cada cuatro años que en dotar al pueblo de una conciencia política que le permita desarrollar su verdadero cometido. Que no es otro que gobernar. Juventudes apaniaguadas, únicamente preocupadas por intentar aparentar, y a menudo ascender en el organigrama, que formar cuadros comprometidos ideológicamente y que releven a las generaciones de compañeros. Pero en este punto, me parece que deberíamos hacer un alto en el camino y reflexionar sobre el concepto "ideología". ¿Cuál es nuestra ideología? ¿Podríamos renunciar a lo que se ha considerado a lo largo de estos últimos años cómo; "parafernalia marxista"? Desde mi punto de vista, no se puede. No podemos renunciar a nuestras bases. Por otro lado, quien olvida su Historia, está condenado a repetirla. El ser humano siempre a respetado el error, como experiencia necesaria para la evolución y el desarrollo. No obstante, ya tendremos tiempo de discutir sobre los errores de la izquierda, es en estos debates, en los que crece el hombre. Son cuestiones que hay que meditar y criticar si así es necesario.

Cómo ya escribí sobre las cooperativas, o el Proceso de Bolonia, en lo que fue, al menos esa era mi intención, un pequeño tirón de orejas a nuestros líderes políticos. Nos encontramos en una sociedad comprada por el poder económico. Hace años que nos venden la sanidad y la educación como grandes logros de la izquierda. Sin embargo, se están desvirtuando a pasos agigantados, sanidad pública superada por las privatizaciones, empresarios mandando en universidades, políticos que sitúan clientes "inútiles" en puestos cooperativos que afectan a miles de socios. Esta sociedad demanda aportar nuevas opciones que busquen la liberación del hombre, y esta, además de ser la más alta cima del desarrollo humano, es y debe ser también, la más alta cima del escalón social. Hacia ella debemos marchar.

El socialismo es una montaña, y a lo largo de muchos años se ha ido creando a base de granitos de arena. Todos nosotros estamos dispuestos a aportar el nuestro, pero sólo lo conseguiremos si estamos unidos, si nos organizamos y respetamos una Democracia Participativa que sea fiel ejemplo tanto de nuestra horizontalidad como de nuestra opción. No sólo formarnos como socialistas, sino desarrollarnos como seres humanos. Pero el pánico no es más que una reacción instintiva, ante algo que se antoja difícil y esto, no es sorpresa para nadie teniendo en cuenta los terrenos en los que nos movemos.

Por último, hay algo que quiero decir antes de acabar. Formamos parte de uno de los partidos socialistas histórico, herederos de Pablo Iglesias, de Largo Caballero, de Besteiro o De los Ríos. Diferentes ideas, dentro de un mismo partido, caminantes hacia un mismo fin. Cierto que son años difíciles, que en ocasiones, podemos intentar renunciar a todo lo que nos ata debido a lo difícil que se antoja luchar contra un gigante. Pero somos parte de él y debemos intentar cambiarlo. Pero fidelidad no significa genuflexión. El socialismo nunca significó eso y aquellos que actúan de esta forma no merecen considerarse ni ser considerados socialistas. El camino se hace andando, no sentándose a la sombra en las orillas. Por eso debemos defender a nuestro compañeros, no sólo como gesto, sino como muestra de compromiso.

"Los socialistas no mueren: los socialistas se siembran"
Pablo Iglesias Possé
1850-1925



Pablo Iglesias Ordóñez.
Salamanca 13 de febrero de 2010.

lunes, 8 de febrero de 2010

Leer

Existen dos mundos, el de los lectores y el de aquellos que no leen. Estos últimos pueden serlos por varias cosas, aunque las más usuales son dos. Bien porque no han gozado del privilegio que supone tener padres del primer grupo, bien porque simplemente es algo que pasa desapercibido para ellos, sin interés, vano.

En cuanto a los lectores, desde mi punto de vista, han encontrado uno de los placeres capitales de la vida. Qué supone para el hombre la lectura. Podría centrarme en aspectos favorables para el intelecto como facilidad compresiva, mejores niveles ortográficos o de estudio. Sin embargo esto es algo que todo el mundo concibe, es racional y puede estudiarse en materias como por ejemplo; “Los beneficios de la lectura”. No obstante, hay una serie de cuestiones que superan todo esto, cuestiones que podemos considerar como puros placeres que solo se alcanzan por aquellos que aman los libros y que son totalmente incompresibles para aquellos que no sufrieron la mágica tortura de Robinson Crusoe narrado o El Pequeño Vampiro con lecturas nocturnas bajo las sábanas, pasando por Mortadelo y Filemón, el Capitán Trueno, 13 Rúe del Percebe o La Flecha Negra. Pequeños mundos, vagando por la inocente mente de un niño, aquellos que todavía conservan la virtud de la imaginación. Tras esa etapa, se alcanza una nueva, muy diferente en los tecnicismos pero idéntica en la pasión y el disfrute. La imaginación da un paso, aquel Pequeño Vampiro se ha convertido en un sueño de Stoker y los clásicos españoles han evolucionada al realismo del cómic épico europeo. El olor del papel setentero en encuadernaciones viejas y blandas, a menudo con un forro de plástico que le defendió de tres lectores fugaces, alguno incluso dejó un firma, unas iniciales fugaces, eso sí es un placer. Las viejas librerías estrechas, con un librero que parece haberse perdido entre Sven Hassel y las praderas de Wounded Knee. Parece ser cierta la cita de Emily Dickinson; Un libro es la mejor fragata para llevarnos a tierras lejanas. Quien no ha gozado del placer de la lectura...no sabe lo que se pierde.

miércoles, 27 de enero de 2010

El Espíritu de los Pardos


¿Qué hace a los hombres llorar cuando el sol va


siendo vencido por la oscuridad de la noche?


Las risas de agosto se tornan en llanto al cosechar


el trabajo del año desaparece poco a poco, se hunde


en el olvido.



La sierra de aquellos que llegaron, parda y partida


La verde dehesa primaveral, amarillenta estival,


aquella que un día fue comunal, hoy en día adolece,


ante los meros visitantes, que ya no buscan cosechas


sino bellos parajes.



¿No son sus campos fruto y obra de los hombres?


¿No fueron sustento y alimento


de aquellos que no tuvieron nada?


¿No encontraron regocijo en ella los desposeídos?


Qué fue de aquellos que perdieron todo,


aquellos que nunca tuvieron nada,


sólo callos en sus manos?



¿Cuando se perdió la conciencia,


cuando consentimos que la "arrancá de caballo"


se convirtiera en permanente "pará de burro"?


¿Por qué no se alzan los hombres,


por qué no retorna el espíritu de los pardos?



El futuro es incierto, años duros son,


pero años más duros vendrán


y no pasarán en balde.


¿Volverán los hombres a emigrar?


¿Abandonarán las amadas tierras?


¿Qué será del duro árbol?


¿Se secará?