Saludos Socialistas

El rincón del inconforme

viernes, 26 de diciembre de 2008

Juticia para Blas de Lezo y para la olvidada Infanteria Española



Escuchando una retransmisión de Milenio 3, programa que por cierto me gusta demasiado, me surgió la idea de comentar un poco la Historia de Blas de Lezo y de los 300 de Cartagena. De esta manera podré tirar de las orejas a todos los que nos consideramos de esta perra patria llamada España y que como señores del crudo olvido no hemos considerado necesario honrar a nuestros héroes, que lo son tanto como lo son los de los perros ingleses, los de gabachos o los yankees de washington, Lincoln y sus flamantes 200 años de Historia.



Como comienzo de todo esto, voy a explicaros la situación. Los agradables ingleses, sin ánimo de acordarme de la madre que los parió, inventaron una palabreja que ahora nos resulta conocida a duras penas con esa brillante educación que llamamos ESO (término que describe la mar de bien el sistema, "eso", esa que nos han metido doblada sin ni siquiera avisar, aunque ese es otro cantar y las pobres madres de los políticos van a empezar a sufrir de dolores cervicales si no paro de llamarlas putas, cuando en realidad poca culpa tienen de que los zoquetes de sus hijos lean como Bush, los cuentos al revés). Como iba diciendo, los perros ingleses desarrollaron un curioso término por el cual denominaban a los piratas a sueldo con los que nos sacudían la badana por los mares del Caribe y Europa. Entre ellos destacó uno llamado Robert Jenkins. Este personaje, ejerciendo sus muy respetables labores al servicio de su graciosa majestad, acabó siendo capturado por el capitán de navío español; Julio León Fandiño que tras una borrachera considerable con el mismo corsario invitado a los festejos, acabó por sacar a la luz la toledana y tirar de "fierro" cercenándole al súbdito de su majestad la oreja, tras los autos, le comentó al afectado que fuera a decirle al rey de su isla, que lo mismo haría con el si se atrevía a hacer lo mismo por los alrededores. Puestos los huevos encima de la mesa, tras recibir estas noticias en Londres, por parte del mismo corsario, los camaradas del colega pusieron el grito en el cielo, lanzando graves acusaciones, ya sabemos como se las gastan lo ingleses y su pulcritud y buen hacer durante todas sus correrías por el mundo. El caso es que todo esto acabó por mosquear al monarca inglés, el cual, con un berrinche memorable mando lanzar la operación naval más importante de la Historia hasta Normandía. Se estima en más de 200 los navíos de combate fletados para la ocasión, alrededor de unos 25000 hombres fueron embarcados para conquistar América y expulsar a los españoles. Me gustaría hacer un breve inciso, ya que tal vez no hayan reparado ustedes, en que la Armada Invencible contaba con 130 barcos. Ahí queda el apunte.Como íbamos diciendo, la flor y nata del Royal Empire fue embarcada en la operación y navegó hacia el Caribe. El objetivo prioritario se encontraba en la ciudad costera de Cartagena de Indias, puerta de entrada de América. Seis mil hombres de la infantería de marina más antigua del mundo, defendían el lugar, al frente se encontraba el Almirante de la Armada Española, Don Blas de Lezo y Olavarrieta. Nacido en Pasajes, desde joven sirvió en el ejército francés gracias a un programa de formación de oficiales con los gabachos mediante el cual nosotros formábamos a los suyos y ellos a los nuestros. Aliados por aquel entonces. De esta manera, curtiérase el compadre en multitud de enfrentamientos, en lo que acabó por dejar el pellejo literalmente, perdiendo la pierna (tras esto, siguió luchando como un jabato y acabó consiguiendo el puesto de Alférez tras la jornada de la batalla de Vélez-Málaga, una de las más grandes de la Guerra de Sucesión). Por lo tanto, para no alargarnos demasiado, continuaremos con los sucesos acaecidos por aquel año del Señor de 1741. Al frente por tanto de la guarnición de la ciudad y los 6000 infantes y 600 indígenas armados con cuchillos y arcos se encontraba un cojo, tuerto y manco llamado Blas, que iba a darle a los hijos de Shakespeare un puntazo del que no han podido olvidarse sino a base de borrar 10 años de su Historia. De esta manera, la flota británica y su ejército llegó a la zona de combate. Durante los primeros compases de la batalla se luchó desde la lejanía, más de 20000 proyectiles de cañón arrojados por los 2000 cañones en linea de la armada batió Cartagena dejándola arrasada. Por si esto fuera poco, una plaga de fiebres malignas diezmo la guarnición antes de la llegada de los visitantes, reduciendo a poco más de 2000 los infantes defensores. Tras el ataque de artillería inicial, se calcula que unos 800 hombres perecieron bajo el fuego. Como se puede observar, el panorama no era muy bueno para el vasco. El almirante inglés ya eufórico con la posibilidad de destruir la puerta del Imperio hacia América mandó una nave de vuelta a casa para que fueran acuñando monedas con su rostro y la caída de la ciudad. De Leza por su parte, pensó que aún quedaba una baza por jugar, de esta manera hundió 6 navíos de linea en la bahía ; el Galicia, el San Carlos, el San Felipe, el África, el Dragón y el Conquistador, de manera que los ingleses no pudieran desembarcar y tuvieran que hacerlo alejados de la ciudad que a su vez estaba protegida alrededor por una espesa capa selvática. Y así sucedió. La flota desembarcó 20000 hombres en una playa cercana y se dispuso para el asalto. Tras su paso por la zona selvática, las tácticas de guerrilla mermaron sobre todo moralmente a los ingleses y así acabaron llegando al acceso de la ciudad. Una pequeña rampa salvaba el foso y guardaba la puerta de la ciudad. El Almirante de Lezo con apenas 1200 hombres a estas alturas, escogió a los 300 de Cartagena. Infantes curtidos en las guerras de Europa y en los combates contra piratas y corsarios en el Caribe, fueron desprovistos de armamento de fuego, y situados en tercio en la rampa. Únicamente contaban con picas, espadas y machetes contra los soldados ingleses. La masacre fue brutal, mas de 1500 ingleses perdieron la vida en aquel escollo. Abatido, el ejército invasor se dedicó a bombardear de nuevo Cartagena, mientras que los mandos organizaban el asalto. Aquí se decidiría por completo la suerte de la batalla. Tras una tormenta de fuego que hizo temblar los cimientos de la ciudad 15000 hombres asaltaron las murallas defendidas por menos de un millar de infantes españoles. Esta vez el golpe fue definitivo, en las prisas por asaltar la plaza, los ingleses habían cometido un terrible error, las escalas no resultaron lo bastante altas para librar los 15 metros de muro...Se estima que entre 6000 y 7500 ingleses perdieron la vida, en una de las derrotas más vergonzantes de su Historia.

Así fue la Defensa de Cartagena de Indias. Tenemos que ir al cine a ver a los 300 espartanos que se batieron con los persas, pero nadie recuerda a los 300 españoles que con más cuajo que fe consiguieron repeler el asalto inglés en aquella plaza perdida en el culo del mundo. Gracias a los cuales posiblemente hoy se hable español en América. Por eso pido justicia para nuestra memoria, justicia para Blas de Lezo y para todos aquellos soldados olvidados que dieron la vida por un rey, por una patria que los ha olvidado, enterrados bajo la triste capa del olvido, bajo esa capa con la que ahora tapamos todo lo que no es políticamente correcto, como matar ingleses.

domingo, 7 de diciembre de 2008

El Derecho a la Educación.


El proceso de Bolonia esconde demasiados fantasmas, fantasmas que a su vez son demasiado tangibles. No obstante no centraré esta reflexión en cuestiones económicas o ideológicas, sino en el derecho a la educación, al saber. ¿A que altura está el corte por el cual debemos medir la presencia del mundo mercantil en la Universidad y por defecto en la educación? Según la mesa redonda compuesta por las grandes empresas europeas tres años antes del manuscrito firmado en Bolonia, que posteriormente dará lugar al proceso que lleva popularmente el mismo nombre, la educación estaba necesitada de un cambio de rumbo, los licenciados universitarios debían reunir una serie de requisitos orientados hacia el mundo laboral y las necesidades del mercado. ¿Qué nos queda si el mercado también influye en la educación? ¿Debe una empresa regir el destino de un estudiante, de la formación de las personas? Son preguntas que nacen con todo este proceso.
La universidad desde sus orígenes surge como foco de estudio, de cultura y saber como herramientas tangibles del desarrollo del ser humano. Las disciplinas humanísticas son el mejor ejemplo de ello y el testigo imperturbable de este ideal del conocimiento como máquina de avance y realización de la humanidad. Si bien es cierto, el mundo y el sistema económico condicionan nuestra sociedad y son elemento que no se pueden ignorar. El futuro está en manos de las generaciones de estudiantes que salen de las universidades actuales. Ese futuro por lo tanto, demanda una serie de conocimientos prácticos ya que el universitario no deja de ser por otra parte una pieza más en el gran puzzle que es el mundo. El dominio de las lenguas, de los recursos informáticos, la adquisición de habilidades de tipo administrativo o de liderazgo son complementos fundamentales para el pleno desarrollo de nuestras capacidades, sin embargo, ¿No deberíamos llevar a cabo estas reformas basándonos en un orden? ¿Es justo que se carge todo este peso a las frágiles espaldas de la Universidad? No. La enseñanza y el aprendizaje, son procesos muy complejos, influidos por multitud de factores, entre ellos algunos como la actual E.S.O o la Educación Primaria. El dominio de la lengua extranjera debe adquirirse progresivamente y de manera firme durante los largos años de aprendizaje al cual se somete a los estudiantes desde su entrada en el mundo escolar, ¿es justo que se culpe a la universidad de perder batallas que verdaderamente no son las suyas? ¿Como podemos pensar que la lectura va a ser pilar de la vida de los universitarios, si en su infancia jamás vieron un libro en casa? ¿Puede la universidad potenciar más allá de sus posibilidades campos que hace tiempo deberían haberse superado por parte de los estudiantes?
No obstante, generadas estas cuestiones, una de las principales reformas de la Convergencia Europea consiste en dotar a los universitarios de una serie de conocimientos generales que les permitan abarcar un campo de acción más amplio en el desarrollo de su actividad laboral posterior, como se puede apreciar en el giro lectivo según el cual se han conformado los actuales grados. ¿No debería darse esta formación en la fase pre-universitaria, conocida como bachillerato? El sistema de educación debe replantearse desde la base, no desde el tejado.
Donde queda el derecho al conocimiento, ¿debe somenterse la formación cultural a los designios de la gran empresa? Nadie habla por otro lado de las PYMES, son las grandes corporaciones las que demandan estas reformas. Las mismas que se ciñen a una política económica capaz de arrojar a la calle a miles de trabajadores por no superar espectativas económicas muy alejadas de las pérdidas y muy cercanas al lucro. ¿Es esto justo?
¿Se ha informado a la sociedad por otra parte de un proceso que va a afectarla de manera tan decisiva? Las enseñanzas medias, no han recibido información sobre el Proceso de Bolonia suficiente como para que pueda generarse una opinión pública al respecto, a su vez se ha obviado a las asociaciones de padres, los cuales deberían tener un papel fundamental en este proceso como tutores de los futuros universitarios. Por último tampoco ha habido un proceso de información desde las instituciones para generar un debate en el seno de la comunidad universitaria, la inmediatamente afectada. La universidad del futuro debe ser fruto del consenso y el debate de la sociedad, reflejando un punto de partida basado en el conocimiento y el saber y no en las necesidades del capitalismo.

Artículo, Periódico Extremadura